23 noviembre 2012

LOS CATEQUISTAS ENVIADOS A ANUNCIAR

La evangelización fue uno de los primeros temas tratados en el Sínodo de los Obispos (1974), que culminó con la maravillosa exhortación de Pablo VI “Evangelii Nuntiandi”, en la que se afirma que “Evangelizar constituye
la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda” (EN 14). Ha sido uno de los temas más importantes del largo pontificado de Juan Pablo II. A él se debe una frase que puede resumir todo lo que él quería transmitir y que nos da la clave de lo que debe ser la nueva evangelización: 

  • “Nuevo ardor, nuevos métodos, nuevas expresiones”
- Nuevo ardor: Se trata de tomar conciencia de que la cultura ha cambiado, que ya no estamos en una época de “cristiandad” en la que la cultura era cristiana y todos los que nacían y vivían en ella eran cristianos; nuestra cultura no hace cristianos, es la Iglesia la que tiene que recuperar la tarea de “maternidad” y emprender la labor de hacer nacer a los nuevos cristianos. Se trata de un encuentro con Cristo, como nos dice Benedicto XVI en “Deus Caritas Est”: “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva” (DCE,1)

- Nuevos métodos: la nueva evangelización no está tanto en cambiar los contenidos ni en buscar nuevos medios cuanto en recuperar los caminos que la Iglesia siempre ha usado y tenemos olvidados. Este camino está muy bien expuesto en los diversos documentos de la Iglesia y que se concretan en las tres etapas fundamentales de la evangelización:

o Acción misionera: es el primer anuncio de cada cristiano. Con sus obras y palabras expresa el tesoro que lleva dentro. Es importante el testimonio de la vida del testigo, pero no pueden faltar sus palabras, el anuncio explícito de Cristo, muerto y resucitado, Señor y Salvador del hombre. En esto último fallamos mucho.
o La Iniciación cristiana: a las personas que, por el testimonio de otro cristiano, quiere encontrar ese “tesoro”, se les debe introducir en un proceso catecumenal o
en la catequesis: formación básica y sistemática de la cristiana que nos transmite la fe (Credo), nos inicia en la Liturgia (Sacramentos), nos introduce en una nueva vida (Mandamientos) y nos enseña a orar (Padre Nuestro). Esto que todos lo vemos claro está ausente en la mayoría de nuestras parroquias. Por ejemplo, ¿en tu parroquia hay catequesis de adultos? Si una persona pide el Bautismo ¿qué harías?
o Acción pastoral: es la vida de la comunidad cristiana. La comunidad cristiana acoge a los nuevos cristianos y en ella se vive la vida cristiana. Sin sentido de pertenencia a una comunidad cristiana tenemos una Iglesia desintegrada. En ella seguimos escuchando la Palabra, celebrando la Liturgia y viviendo la nueva vida cristiana según dones y carismas del Espíritu. El vivir la fe cristiana con otros
cristianos en una comunidad parroquial es fundamental, pero ¿cuántas veces nos limitamos a ir a Misa según la hora que más me conviene o más cómodo me resulta?
- Nuevas expresiones: la cultura ha cambiando y está cambiando rápidamente. Nada es definitivo. Estamos en la “posmodernidad”, es decir, en el final de la modernidad y en el nacimiento de una cultura nueva a la que aún no podemos darle nombre. Esto nos debe ayudar a vivir con paciencia los continuos cambios. Porque si tenemos ese nuevo ardor, fruto del encuentro personal con Cristo, y si trabajamos en la Iglesia según el método de la nueva evangelización, estoy seguro que sabremos buscar en cada momento las expresiones más adecuadas para
comunicar y compartir lo que llevamos dentro. Como catequistas, sólo deseamos deciros que vivamos con paciencia esta etapa de la historia que nos ha tocado vivir, y que valoremos el trabajo de la catequesis en la tarea de la nueva evangelización.
                                   Eugenio Romero López Manuel López López
                                               Diócesis de Cádiz

21 noviembre 2012

TEXTOS BIBLICOS CON REFERENCIA MARIANA

NACIDO DE LA VIRGEN MARÍA
Lo que la fe católica cree acerca de María se funda en lo que cree acerca de Cristo, pero lo que enseña sobre María ilumina a su vez la fe en Cristo.
La anunciación a María inaugura "la plenitud de los tiempos" (Ga 4, 4), es decir, el cumplimiento de las promesas y de los preparativos.

María es invitada a concebir a aquel en quien habitará "corporalmente la plenitud de la divinidad" (Col 2, 9).
La respuesta divina a su "¿cómo será esto, puesto que no conozco varón?" (Lc 1, 34) se dio mediante el poder del Espíritu: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti" (Lc 1, 35).

Genesis 3 9-15,20
Establezco hostilidades entre tu estirpe y la de la mujer
Yahveh Dios llamó al hombre y le dijo: «¿Dónde estás?»
Este contestó: «Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí.»
El replicó: «¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?»
Dijo el hombre: «La mujer que me diste por compañera me dio del árbol y comí.»
Dijo, pues, Yahveh Dios a la mujer: «¿Por qué lo has hecho?» Y contestó la mujer: «La serpiente me sedujo, y comí.»
Entonces Yahveh Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Sobre tu vientre caminarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.
Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar.»
El hombre llamó a su mujer «Eva», por ser ella la madre de todos los vivientes.

Génesis 12, 1-7
Como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Yahveh dijo a Abram: «Vete de tu tierra, y de tu patria, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré.
De ti haré una nación grande y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre; y sé tú una bendición.
Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te maldigan. Por ti se bendecirán todos los linajes de la tierra.»
Marchó, pues, Abram, como se lo había dicho Yahveh, y con él marchó Lot. Tenía Abram 75 años cuando salió de Jarán.
Tomó Abram a Saray, su mujer, y a Lot, hijo de su hermano, con toda la hacienda que habían logrado, y el personal que habían adquirido en Jarán, y salieron para dirigirse a Canaán. Llegaron a Canaán,y Abram atravesó el país hasta el lugar sagrado de Siquem, hasta la encina de Moré. Por entonces estaban los cananeos en el país.
Yahveh se apareció a Abram y le dijo: «A tu descendencia he de dar esta tierra.» Entonces él edificó allí un altar a Yahveh que se le había aparecido.

Samuel II 7, 1-5 8b-11.16
Dios le dará el trono de David, su padre
Cuando el rey se estableció en su casa y Yahveh le concedió paz de todos sus enemigos de alrededor,dijo el rey al profeta Natán: «Mira; yo habito en una casa de cedro mientras que el arca de Dios habita bajo pieles.»
Respondió Natán al rey: «Anda, haz todo lo que te dicta el corazón, porque Yahveh está contigo.»
Pero aquella misma noche vino la palabra de Dios a Natán diciendo: «Ve y di a mi siervo David: Esto dice Yahveh. ¿Me vas a edificar tú una casa para que yo habite?
Ahora pues di esto a mi siervo David: Así habla Yahveh Sebaot: Yo te he tomado del pastizal, de detrás del rebaño, para que seas caudillo de mi pueblo Israel.
He estado contigo dondequiera has ido, he eliminado de delante de ti a todos tus enemigos y voy a hacerte un nombre grande como el nombre de los grandes de la tierra: fijaré un lugar a mi pueblo Israel y lo plantaré allí para que more en él; no será ya perturbado y los malhechores no seguirán oprimiéndole como antes, en el tiempo en que instituí jueces en mi pueblo Israel; le daré paz con todos sus enemigos. Yahveh te anuncia que Yahveh te edificará una casa.
Tu casa y tu reino permanecerán para siempre ante mí; tu trono estará firme, eternamente.»

Cronicas I 15, 3-4. 15-16, 1-2
Metieron el arca de Dios y la istalaron en el centro de la tienda que David le habia preparado
Congregó, pues, David a todo Israel en Jerusalén para subir el arca de Yahveh al lugar que para ella había preparado.
David reunió también a los hijos de Aarón y a los levitas: Y los levitas trasladaron el arca de Dios a hombros, como lo había ordenado Moisés, según la palabra de Yahveh, llevando los varales sobre los hombros.
Dijo David a los jefes de los levitas que dispusieran a sus hermanos los cantores, con instrumentos músicos, salterios, cítaras y címbalos, para que los hiciesen resonar, alzando la voz con júbilo.
Introdujeron el arca de Dios y la colocaron en medio de la Tienda que David había hecho levantar para ella; y ofrecieron ante Dios holocaustos y sacrificios de comunión.
Cuando David hubo acabado de ofrecer los holocaustos y los sacrificios de comunión, bendijo al pueblo en nombre de Yahveh,

Proverbios 8, 22-31
María, trono de Sabiduría
«Yahveh me creó, primicia de su camino, antes que sus obras más antiguas.
Desde la eternidad fui fundada, desde el principio, antes que la tierra.
Cuando no existían los abismos fui engendrada, cuando no había fuentes cargadas de agua.
Antes que los montes fuesen asentados, antes que las colinas, fui engendrada.
No había hecho aún la tierra ni los campos, ni el polvo primordial del orbe.
Cuando asentó los cielos, allí estaba yo, cuando trazó un círculo sobre la faz del abismo, cuando arriba condensó las nubes, cuando afianzó las fuentes del abismo, cuando al mar dio su precepto - y las aguas no rebasarán su orilla - cuando asentó los cimientos de la tierra, yo estaba allí, como arquitecto, y era yo todos los días su delicia, jugando en su presencia en todo tiempo, jugando por el orbe de su tierra; y mis delicias están con los hijos de los hombres.»

Eclesiástico 24, 1. 3-4, 8-12. 19-21María, trono de Sabiduría
La sabiduría hace su propio elogio, en medio de su pueblo, se gloría.
«Yo salí de la boca del Altísimo, y cubrí como niebla la tierra.
Yo levanté mi tienda en las alturas, y mi trono era una columna de nube.
Entonces me dio orden el creador del universo, el que me creó dio reposo a mi tienda, y me dijo: "Pon tu tienda en Jacob, entra en la heredad de Israel."
Antes de los siglos, desde el principio, me creó, y por los siglos subsistiré.
En la Tienda Santa, en su presencia, he ejercido el ministerio, así en Sión me he afirmado, en la ciudad amada me ha hecho él reposar , y en Jerusalén se halla mi poder.
He arraigado en un pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su heredad.
Venid a mí los que me deseáis, y hartaos de mis productos.
Que mi recuerdo es más dulce que la miel, mi heredad más dulce que panal de miel.
Los que me comen quedan aún con hambre de mí, los que me beben sienten todavía sed.

Isaías 7, 10-14; 8, 10
Mirad, la virgen está encinta
Volvió Yahveh a hablar a Ajaz diciendo:
«Pide para ti una señal de Yahveh tu Dios en lo profundo del seol o en lo más alto.»
Dijo Ajaz: «No la pediré, no tentaré a Yahveh.»
Dijo Isaías: «Oíd, pues, casa de David: ¿Os parece poco cansar a los hombres, que cansáis también a mi Dios?
Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.
Trazad un plan: fracasará. Decid una palabra: no se cumplirá. Porque con nosotros está Dios.

Isaías 9, 1-3. 5-6
Un hijo se nos ha dado
El pueblo que andaba a oscuras vio una luz grande. Los que vivían en tierra de sombras, una luz brilló sobre ellos. Acrecentaste el regocijo, hiciste grande la alegría. Alegría por tu presencia, cual la alegría en la siega como se regocijan repartiendo botín.
Porque el yugo que les pesaba y la pinga de su hombro - la vara de su tirano - has roto, como el día de Madián.
Porque una criatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Estará el señorío sobre su hombro, y se llamará su nombre «Maravilla de Consejero», «Dios Fuerte», «Siempre Padre», «Príncipe de Paz». Grande es su señorío y la paz no tendrá fin sobre el trono de David y sobre su reino, para restaurarlo y consolidarlo por la equidad y la justicia, Desde ahora y hasta siempre, el celo de Yahveh Sebaot hará eso.

Isaías 61, 9-11
Desbordo de gozo con el Señor
Será conocida en las naciones su raza y sus vástagos entre los pueblos; todos los que los vean reconocerán que son raza bendita de Yahveh.
«Con gozo me gozaré en Yahveh, exulta mi alma en mi Dios, porque me ha revestido de ropas de salvación, en manto de justicia me ha envuelto como el esposo se pone una diadema, como la novia se adorna con aderezos.
Porque, como una tierra hace germinar plantas y como un huerto produce su simiente, así el Señor Yahveh hace germinar la justicia y la alabanza en presencia de todas las naciones.»

Miqueas 5, 1-4aEl tiempo en que la madre dé a luz
Mas tú, Belén Efratá, aunque eres la menor entre las familias de Judá, de ti me ha de salir aquel que ha de dominar en Israel, y cuyos orígenes son de antigüedad, desde los días de antaño.
Por eso él los abandonará hasta el tiempo en que dé a luz la que ha de dar a luz. Entonces el resto de sus hermanos volverá a los hijos de Israel.
El se alzará y pastoreará con el poder de Yahveh, con la majestad del nombre de Yahveh su Dios. Se asentarán bien, porque entonces se hará él grande hasta los confines de la tierra.
El será la Paz. Si Asur invade nuestra tierra, y huella nuestro suelo, suscitaremos contra él siete pastores, y ocho príncipes de hombres.

Zacarías 2, 14-17
Alégrate hija de Sión, que yo vengo
Grita de gozo y regocíjate, hija de Sión, pues he aquí que yo vengo a morar dentro de ti, oráculo de Yahveh.
Muchas naciones se unirán a Yahveh aquel día: serán para mí un pueblo, y yo moraré en medio de ti. Sabrás así que Yahveh Sebaot me ha enviado a ti.
Poseerá Yahveh a Judá, porción suya en la Tierra Santa, y elegirá de nuevo a Jerusalén.
¡Silencio, toda carne, delante de Yahveh, porque él se despierta de su santa Morada!

Mateo 1, 1-16. 18-23
La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo
Libro de la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham:
Abraham engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos,
Judá engrendró, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendró a Esrom, Esrom engendró a Aram,
Aram engendró a Aminadab, Aminadab engrendró a Naassón, Naassón engendró a Salmón,
Salmón engendró, de Rajab, a Booz, Booz engendró, de Rut, a Obed, Obed engendró a Jesé,
Jesé engendró al rey David. David engendró, de la que fue mujer de Urías, a Salomón,
Salomón engendró a Roboam, Roboam engendró a Abiá, Abiá engendró a Asaf,
Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Joram, Joram engendró a Ozías,
Ozías engendró a Joatam, Joatam engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías,
Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amón, Amón engendró a Josías,
Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando la deportación a Babilonia.
Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel,
Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliakim, Eliakim engendró a Azor,
Azor engendró a Sadoq, Sadoq engendró a Aquim, Aquim engendró a Eliud,
Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Mattán, Mattán engendró a Jacob,
y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la que nació Jesús, llamado Cristo.
La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo.
Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto.
Así lo tenía planeado, cuando el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo.
Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta:
- Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, -que traducido significa: «Dios con nosotros.»


Mateo 2, 13-15. 19-23
Dichosa tu, Virgen María, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
Después que ellos se retiraron, el Angel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle.»
El se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera el oráculo del Señor por medio del profeta: - De Egipto llamé a mi hijo. - Muerto Herodes, el Angel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo:
«Levántate, toma contigo al niño y a su madre, y ponte en camino de la tierra de Israel; pues ya han muerto los que buscaban la vida del niño.»
El se levantó, tomó consigo al niño y a su madre, y entró en tierra de Israel.
Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí; y avisado en sueños, se retiró a la región de Galilea,
y fue a vivir en una ciudad llamada Nazaret; para que se cumpliese el oráculo de los profetas: - Será llamado Nazoreno. -

Mateo 12, 46-50
Señalando con la mano a los discípulos, dijo: "Estos son mi madre y mis hermanos"
Todavía estaba hablando a la muchedumbre, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera y trataban de hablar con él.
Alguien le dijo: «¡Oye! ahí fuera están tu madre y tus hermanos que desean hablarte.»
Pero él respondió al que se lo decía: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?»
Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos.
Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.»

Lucas 1, 26-38
Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo
Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.
El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;
vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.
El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.»
María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?»
El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios.
Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril,- porque ninguna cosa es imposible para Dios.»
-Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel dejándola se fue.

Lucas 1, 39-47
Dichosa tú, que has creído
En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno.
¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!»
Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu - se alegra en Dios mi salvador -

Lucas 2, 1-14
Dio a luz a su hijo primogénito
Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo.
Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino.
Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad.
ubió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta.
Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento.
Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño.
Se les presentó el Angel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor.
El ángel les dijo: «No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor; y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.»
Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: «Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace.»

Lucas 2, 15-19
Conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón
Y sucedió que cuando los ángeles, dejándoles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vayamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado.»
Y fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.
Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel niño;
y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían.
María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón.

Lucas 2, 27-35A ti, una espada te traspasará el alma
Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, puedes, según tu palabra,
dejar que tu siervo se vaya en paz;
porque han visto mis ojos tu salvación,
la que has preparado a la vista de todos los pueblos,
luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.»
Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él.
Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción - ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! - a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.»

Lucas 2, 41-52
Tu padre y yo te buscábamos angustiados
Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua.
Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta
y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo su padres.
Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos;
pero al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca.
Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles;
todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.
Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando.»
El les dijo: «Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?»
Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio.
Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.
Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.

Lucas 11, 27-28
Dichoso el vientre que te llevó
Sucedió que, estando él diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente, y dijo: «¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!»
Pero él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan.»

Juan 2, 1-11
Y la madre de Jesús estaba allí
Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús.
Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos.
Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: «No tienen vino.»
Jesús le responde: «¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora.»
Dice su madre a los sirvientes: - «Haced lo que él os diga.» -
Había allí seis tinajas de piedra, puestas para las purificaciones de los judíos, de dos o tres medidas cada una.
Les dice Jesús: «Llenad las tinajas de agua.» Y las llenaron hasta arriba.
«Sacadlo ahora, les dice, y llevadlo al maestresala.» Ellos lo llevaron.
Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, como ignoraba de dónde era (los sirvientes, los que habían sacado el agua, sí que lo sabían), llama el maestresala al novio y le dice: «Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el inferior. Pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora.»
Así, en Caná de Galilea, dio Jesús comienzo a sus señales. Y manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos.

Juan 19, 25-27
Ahí tienes a tu hijo, ahí tienes a tu madre
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena.
Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.»
Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.

Hechos 1, 12-14
Se dedicaban a la oración, junto con María, la madre de Jesús
Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que dista poco de Jerusalén, el espacio de un camino sabático.
Y cuando llegaron subieron a la estancia superior, donde vivían, Pedro, Juan, Santiago y Andrés; Felipe y Tomás; Bartolomé y Mateo; Santiago de Alfeo, Simón el Zelotes y Judas de Santiago.
Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.

Romanos 5, 12. 17-19
Si creció el pecado, más desbordante fue la gracia
Por tanto, como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte y así la muerte alcanzó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron;
En efecto, si por el delito de uno solo reinó la muerte por un solo hombre ¡con cuánta más razón los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por un solo, por Jesucristo!
Así pues, como el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación, así también la obra de justicia de uno solo procura toda la justificación que da la vida.
En efecto, así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos

Romanos 8, 28-30
A los que había escogido, Dios los predestinó
Por lo demás  sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman; de aquellos que han sido llamados según su designio.
Pues a los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que fuera él el primogénito entre muchos hermanos;
y a los que predestinó, a ésos también los justificó; a los que justificó, a ésos también los glorificó.

Gálatas 4, 4-7
Envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer
Pero, al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley,
para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, y para que recibiéramos la filiación adoptiva.
La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá, Padre!
De modo que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero por voluntad de Dios.

Efesios 1, 3-6. 11-12
Nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo;
por cuanto nos ha elegido en él antes de la fundación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor; eligiéndolos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia con la que nos agració en el Amado.
A él, por quien entramos en herencia, elegidos de antemano según el previo designio del que realiza todo conforme a la decisión de su voluntad, para ser nosotros alabanza de su gloria, los que ya antes esperábamos en Cristo.

Apocalipsis 11, 19a; 12, 1. 3-6a. 10ab
Apareció una figura portentosa en el cielo
Y se abrió el Santuario de Dios en el cielo, y apareció el arca de su alianza en el Santuario, y se produjeron relámpagos, y fragor, y truenos, y temblor de tierra y fuerte granizada.
Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza;
Y apareció otra señal en el cielo: un gran Dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas.
Su cola arrastra la tercera parte de - las estrellas del cielo y las precipitó sobre la tierra. - El Dragón se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto lo diera a luz.
La mujer - dio a luz un - Hijo - varón, - el que ha de - regir a todas las naciones con cetro de hierro; - y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono.
Y la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios para ser allí alimentada 1.260 días.
Oí entonces una fuerte voz que decía en el cielo: «Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios.

Apocalipsis 21, 1-5
Vi la nueva Jerusalén, arreglada como una novia que se adorna para su esposo
Luego vi - un cielo nuevo y una tierra nueva - porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar no existe ya.
Y vi la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios, engalanada como una novia ataviada para su esposo.
Y oí una fuerte voz que decía desde el trono: «Esta es la morada de Dios con los hombres. Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo y él Dios con ellos, será su Dios.
Y enjugará toda lágrima de sus ojos, y no habrá ya muerte ni habrá llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo ha pasado.»
Entonces dijo el que está sentado en el trono: «Mira que hago un mundo nuevo.» Y añadió: «Escribe: Estas son palabras ciertas y verdaderas.»
                                                               (Sacado de www.ewtn.com)



14 noviembre 2012

COMENTARIO DEL EVANGELIO DEL DIA


Levántate y vete. Tu fe te ha salvado”



El evangelio de Lucas es como una pequeña pinacoteca. La plasticidad de sus relatos convierte al lector en un espectador cautivado por su belleza literaria al mismo tiempo que impresionado por la hondura de su mensaje. El relato de este domingo es uno de ellos. Ante la posibilidad de que el espectador pudiera pasar ante el cuadro un tanto distraído y desapercibido, la acción narrativa desencadena una serie de preguntas retóricas que, en boca del protagonista, le ayudan a descodificar e interiorizar el desenlace final de la escena: “Levántate y vete; tu fe te ha salvado”.
Hablar del evangelio es hablar de la salvación. Un evangelio que no transforma no es evangelio. Su llamada a la conversión, escenificada de mil formas, es una invitación permanente a responsabilizarnos ante el cuadro que contemplan nuestros ojos cada día que amanece. ¿Despertamos con la aurora? ¿Con qué actitud iniciamos y solemos transcurrir la jornada? ¿Con quién o quiénes nos identificamos de los diez leprosos que salieron al encuentro de Jesús? ¿Experimentamos realmente la salvación?
                                                                                                   Fray Juan Huarte Osácar 

28 octubre 2012

COMENTARIO DEL EVANGELIO DE HOY


Lectura del santo evangelio según san Marcos (10,46-52):

En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí.»
Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: «Hijo de David, ten compasión de mí.»
Jesús se detuvo y dijo: «Llamadlo.»
Llamaron al ciego, diciéndole: «Ánimo, levántate, que te llama.» Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús.
Jesús le dijo: «¿Qué quieres que haga por ti?»
El ciego le contestó: «Maestro, que pueda ver.»
Jesús le dijo: «Anda, tu fe te ha curado.» Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.

                                                                                                             Palabra del Señor


CON OJOS NUEVOS

La curación del ciego Bartimeo está narrada por Marcos para urgir a las comunidades cristianas a salir de su ceguera y mediocridad. Solo así seguirán a Jesús por el camino del Evangelio. El relato es de una sorprendente actualidad para la Iglesia de nuestros días.

Bartimeo es “un mendigo ciego sentado al borde del camino”. En su vida siempre es de noche. Ha oído hablar de Jesús, pero no conoce su rostro. No puede seguirle. Está junto al camino por el que marcha él, pero está fuera. ¿No es esta nuestra situación? ¿Cristianos ciegos, sentados junto al camino, incapaces de seguir a Jesús?

Entre nosotros es de noche. Desconocemos a Jesús. Nos falta luz para seguir su camino. Ignoramos hacia dónde se encamina la Iglesia. No sabemos siquiera qué futuro queremos para ella. Instalados en una religión que no logra convertirnos en seguidores de Jesús, vivimos junto al Evangelio, pero fuera. ¿Qué podemos hacer?

A pesar de su ceguera, Bartimeo capta que Jesús está pasando cerca de él. No duda un instante. Algo le dice que en Jesús está su salvación: “Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí”. Este grito repetido con fe va a desencadenar su curación.

Hoy se oyen en la Iglesia quejas y lamentos, críticas, protestas y mutuas descalificaciones. No se escucha la oración humilde y confiada del ciego. Se nos ha olvidado que solo Jesús puede salvar a esta Iglesia. No percibimos su presencia cercana. Solo creemos en nosotros.

El ciego no ve, pero sabe escuchar la voz de Jesús que le llega a través de sus enviados: “Ánimo, levántate, que te llama”. Este es el clima que necesitamos crear en la Iglesia. Animarnos mutuamente a reaccionar. No seguir instalados en una religión convencional. Volver a Jesús que nos está llamando. Este es el primer objetivo pastoral.

El ciego reacciona de forma admirable: suelta el manto que le impide levantarse, da un salto en medio de su oscuridad y se acerca a Jesús. De su corazón solo brota una petición: “Maestro, que pueda ver”. Si sus ojos se abren, todo cambiará. El relato concluye diciendo que el ciego recobró la vista y “le seguía por el camino”.

Esta es la curación que necesitamos hoy los cristianos. El salto cualitativo que puede cambiar a la Iglesia. Si cambia nuestro modo de mirar a Jesús, si leemos su Evangelio con ojos nuevos, si captamos la originalidad de su mensaje y nos apasionamos con su proyecto de un mundo más humano, la fuerza de Jesús nos arrastrará. Nuestras comunidades conocerán la alegría de vivir siguiéndole de cerca.
Evangelio Comentado por: José Antonio Pagola
Marcos (10,46-52)

24 octubre 2012

FIESTA DE LA LUZ



Valparaíso, octubre de 2012

Estimad@ herman@:
Llegamos a ti a través de estas líneas esperando que el gozo de nuestra vocación a la santidad se manifieste fuertemente en estos últimos meses del año. Ya se acerca el día de Todos los Santos (1de noviembre) y queremos celebrarlo, desde sus vísperas, con su sentido original. Por este motivo y con la intención de colaborar en la educación de los más jóvenes y de darles al mismo tiempo
una ocasión para celebrar y pasarlo bien, te invitamos a que puedas sumarte a la iniciativa que año a año suma más adherentes.
¿De qué se trata?
“Más que combatir la forma en que hoy se celebra "Halloween" (31 de octubre), que nada tiene que ver con nuestras costumbres y valores, queremos retomar el sentido original de esta fecha y celebrar la Víspera de la Fiesta de Todos los Santos", manteniendo los elementos buenos y positivos (celebración, disfraces, fiesta), pero cambiando los negativos (oscuridad, terror, chantaje). La idea es que podamos en nuestra comunidad organizar una celebración amplia a la cual todos se sumen alegremente (niños, jóvenes y adultos).
¿Cómo hacerlo?
La creatividad de cada comunidad es única y hay que darle el espacio que se merece. Sólo te damos a modo de sugerencia algunos elementos que han ayudado en los años que se ha celebrado.
· El nombre: Fiesta de Todos los Santos; Fiesta de la luz; Fiesta de la Vida; etc.
· Disfraces: que sean positivos, nada de brujas, diablos, monstruos o zombis (No está demás alguna motivación al mejor disfraz o al más creativo).
· La calle: Los participantes pueden salir a las casas vecinas a compartir con sus vecinos en un sano ambiente de amistad. Si piden dulces, pueden dar algo a cambio; o por el contrario no pedir nada y entregar algún recuerdo, oración, etc.
Motivémonos y organicémonos en nuestra comunidad esta iniciativa y también compartámosla en colegios, jardines infantiles, juntas de vecinos, para recuperar el sentido original de la fiesta de todos los santos y que su intercesión constante nos alcance la gracia y la bendición del Señor.  

Comisión Diocesana de Catequesis

12 octubre 2012

ENCUENTRO PENITENCIAL

 En estos  meses del  año muchas comunidades comienzan la celebración de las Primeras Comuniones.  Un momento importante dentro de la catequesis de preparación, es el sacramento de la Reconciliación   para los  niños y niñas que van a recibir a Jesús.
En este escrito del día de hoy  queremos compartirles a ustedes catequistas algunas sugerencias  de la página de Libreas San Pablo.

IDEAS
1.-  Hacer el relato de una situación que se da a menudo en la escuela (e incluso en la parroquia, movimiento ) y que nos permite, después, hacer una comparación con la parábola del Padre Misericordioso.

2.- Cada catequista debe escribir los elementos principales del relato de acuerdo con la realidad del grupo.

Un ejemplo:
La maestra organizó un trabajo en el aula. Todos tenían que investigar y llevar material para estudiar una fecha patria o un tema importante.

Los alumnos se agruparon con sus amigos. Una de las chicas, Lucía, tenía mucho material. Entonces, ese día, a pesar de que sus amigas la llamaron para que estuviera con ellas, decidió irse con un grupo al que ella admiraba porque le parecían que eran más "piolas" (En todos los grupos hay chicos líderes y todos quieren imitarlos.)
Lucía fue bien recibida porque tenía gran cantidad de material pero no porque la aceptaran como compañera. Hicieron el trabajo y llegó la hora del recreo.

¿Qué pasó? Lucía se quedó sola. Su grupo de siempre se había ofendido y el grupo con el que había trabajado había salido corriendo sin esperarla.

Lucía se sentó sola en el patio y se puso a pensar mientras veía cómo los demás jugaban. En el grupo en que ella estaba nunca dejaban a nadie de lado y trataban a todos bien.

Pensó entonces en volver con sus amigas y pedirles perdón.

El final lo pueden inventar los chicos: ¿Cómo habrán reaccionado sus amigas?

Pueden responder a través de un afiche o de una representación, y puedes comparar la respuesta de los chicos con la forma en que Dios perdona.

Luego, proclaman la Palabra de Dios y, en lugar de la explicación o del comentario, ponen en común los trabajos.

A continuación les proponemos reflexionar acerca del siguiente esquema:
El camino de la misericordia o del perdón para hacer un examen de conciencia.

Hay que preparar un afiche con un camino y cuatro huellas en las que se escribe:

... Salir de sí mismo
... Ver
... Compadecerse o Amar
... Actuar

El camino del amor se recorre dando varios pasos: (A medida que se explica y conversa con los chicos se colocan las huellas en el camino)

1.- Salir de sí mismo: Cuando somos capaces de preocuparnos por el otro, cuando no estamos interesados sólo por lo que nos pasa a nosotros, cuando no nos creemos el centro de todo.
¿Somos capaces de pensar en los demás?

2.- Ver: hay veces que queremos ayudar, pero en realidad no vemos lo que necesita el otro sino lo que nosotros tenemos ganas de hacer. Por ejemplo queremos ayudar a mamá cocinando pero ella necesita que la ayudemos ordenando el cuarto o estudiando.

3.- Amor: ¿Por qué hacemos las cosas? ¿Para que no nos reten ? ¿Para que nos feliciten? ¿Reconocemos en el rostro del otro a un hermano? ¿Reconocemos a Jesús?

4.- Actuar: Es el último paso. Hacer algo concreto por el otro: por nuestros padres, amigos, hermanos, compañeros, vecinos?

07 octubre 2012

LA FAMILIA, UN DON DE DIOS




Sin duda en estos tiempos velar por los valores de la familia presenta un gran desafío. Sabemos que la familia es la primera red de apoyo social que poseemos, donde el objetivo común es el bien de ella como comunidad, donde se entrega y encuentra afecto, donde existe contención frente a la dificultad de algún miembro de la familia. En resumen, la familia es donde se adquieren las habilidades básicas para la vida y la relación con los demás, en ella se respeta a todos sus miembros especialmente a los más vulnerables como son los hijos en gestación, los ancianos y aquellos con capacidades diferentes, en ella los padres son referentes para sus hijos, los primeros educadores en la fe y siembran amor, y quien siembra amor cosecha amor, especialmente en las dificultades. La familia es el ideal al cual todos aspiramos, pero por diferentes motivos una cantidad de familias no pueden lograrlo, se sienten desorientados, abandonados, desencantados, ¿Será que olvidaron que la familia es el espacio humano del encuentro con Cristo? "Los cónyuges no solo reciben el amor de Cristo, convirtiéndose en comunidad salvada, sino son también llamadas a transmitir a los hermanos el mismo amor de Cristo, convirtiéndose en comunidad salvadora".
La familia es motivo de esperanza para el mundo, por eso nuestro gran desafío es acompañar y cuidar a las familias, especialmente aquellas que viven momentos de dificultad.



Comisión Nacional de Pastoral Familiar







 

05 octubre 2012

COMENTARIOS DE LAS LECTURAS DEL DIA


VIERNES 05 DE OCTUBRE 

Job 38,1.12-21; 40,3-5¿Has mandado a la mañana o has entrado por los hontanares del mar?Salmo responsorial 138Guíame, Señor, por el camino eterno Lc 10,13-16Quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado


Jesús y los suyos tenían ya experiencia de fracaso en su trabajo evangelizador. Acababan de dejar Galilea, de donde conservaban algunos recuerdos amargos. En su paso por Samaria no les habían querido hospedar. En Jerusalén les esperaban cosas aún peores. Jesús anuncia que, al final, habrá un juicio duro para los que no han sabido acoger al enviado de Dios. Tres ciudades de Galilea, testigos de los milagros y predicaciones de Jesús, recibirán un trato mucho más exigente que otras ciudades paganas: hoy se nombra a Tiro y Sidón, y ayer a Sodoma. Los de casa -el pueblo elegido, los israelitas- son precisamente los más reacios en interpretar los signos de los tiempos mesiánicos. Lo que le pasó a Cristo le pasa a su comunidad eclesial, desde siempre: bastantes llegan a la fe y se alegran de la salvación de Cristo. Pero otros muchos se niegan a ver la luz y aceptarla. No nos extrañe que muchos no nos hagan caso. A él tampoco le hicieron, a pesar de su admirable doctrina y sus muchos milagros. La libertad humana es un misterio. Jesús asegura que el que escucha a sus enviados -a su Iglesia- le escucha a él, y quien les rechaza, le rechaza a él y al Dios que le ha enviado. Ése va a ser el motivo del juicio. No valdrá, por tanto, la excusa que tantas veces oímos: "yo creo en Cristo, pero en la Iglesia, no". Sería bueno que la Iglesia fuera siempre santa, perfecta, y no débil y pecadora como es (como somos). Pero ha sido así como Jesús ha querido ser ayudado, no por ángeles, sino por hombres imperfectos. Jesús nos enseña a reaccionar con cierta serenidad ante el rechazo del mundo. Que no pidamos que baje un rayo del cielo y destruya a los no creyentes. Ni que mostremos excesivo celo en eliminar la cizaña del campo. Nos pide tolerancia y paciencia. Aunque hoy también nos asegura que el juicio, a su tiempo, dará la razón y la quitará.

Después del silencio de Dios, ahora escuchamos su respuesta a Job y a sus amigos. Habla desde la tormenta, subrayando la grandeza de su poder. No es, en rigor, una respuesta racional al interrogante. A lo más que llega la reflexión sapiencial del libro de Job es a constatar que Dios lo sabe todo, que son impenetrables sus designios y que nos deberíamos fiar de él, que conoce los secretos del cosmos y de la vida y de la muerte. Por eso Job adopta una actitud de humilde aceptación: "me siento pequeño, ¿qué replicaré?". Se queda sin habla y decide callar. El silencio como respuesta sabia, sin pretender dar respuesta a lo que se sabe que no la tiene. Nosotros, además de apoyarnos en el inmenso poder y sabiduría de Dios, hemos aprendido de Jesús a recordar más el amor que Dios nos tiene. Y aunque tampoco sepamos explicar el misterio, por ejemplo, de la muerte prematura e injusta, tenemos mayores motivos para confiar en los designios de Dios. Él no es el que quiere el mal, ni lo permite -el mal no es de él- sino que saca bien para nosotros incluso del mal. Tampoco parecía tener sentido la muerte del Inocente por excelencia, Jesús, pero resultó ser la salvación para todos. Dios ha asumido el dolor y le ha dado un valor de redención y de amor. ¡Qué serenidad nos infunde el salmo 138, invitándonos a poner toda nuestra confianza en el Dios que nos conoce y nos ama!: "Señor, tú me sondeas y me conoces... tú has creado mis entrañas...te doy gracias, porque me has escogido portentosamente, porque son admirables tus obras"

28 septiembre 2012

COMENTARIO A LAS LECTURAS DEL DIA

  Hay tiempo para todo. Y es de sabios saber hacer cada cosa a su tiempo. Ya conté hace unos días la historia de san Francisco de Asís que, cuando envió a sus frailes a evangelizar a los musulmanes les dijo: “Evangelizad siempre. Hablad sólo cuando sea necesario.”

No hay que dudar que Jesús es el modelo del evangelizador. Los creyentes tenemos que mirar a él para saber cómo comportarnos. Pues bien, dedicó muy poco tiempo en su relación con los discípulos a meditaciones del tipo de la del evangelio de hoy. Jesús no se centra en conseguir que sus discípulos confiesen expresamente su fe. Tampoco suele pedir muchas precisiones teológicas a las personas con las que se encuentra. Él multiplica los panes, cura a los enfermos, libera a los endemoniados, ataca sin piedad a los fariseos y escribas que cargan a los demás con pesos insufribles, pero no exige a sus seguidores que se aprendan un catecismo entero, con sus preguntas y respuestas. Lo único que hace es estar con ellos, dejar que le acompañen, que vayan viendo y que vayan descubriendo su mensaje.

Hay veces que ni siquiera los apóstoles entienden a Jesús. El ejemplo de Pedro es palmario. En un momento determinado le tiene que decir con fuerza que se parte de él porque no ha entendido nada. Si tan cortos de entendederas eran los apóstoles, cuánto más los otros que se encontraban accidentalmente con él. Y sin embargo, a nadie echa de su compañía. A todos los acoge, les regala buenas palabras y les llena de esperanza.

Hoy podemos intentar responder a la pregunta que Jesús hace a sus discípulos. Quizá no nos salga una respuesta tan clara y contundente como la de Pedro. Quizá en el fondo no entendamos bien a este galileo ni su forma de comportarse. Quizá a veces nos parezca poco prudente o demasiado radical. Pero lo que tenemos que seguir escuchando es su invitación a seguirle, a estar con él, a escucharle. Aunque no respondamos perfectamente, aunque nuestra vida tampoco sea la traducción práctica de la respuesta perfecta, Jesús no nos expulsa de su lado. Tiene mucha paciencia. La que tuvo con todos los que se encontró. La que tuvo con los apóstoles. Nos da tiempo. Porque sabe que el amor de Dios terminará haciendo su trabajo y haciéndonos descubrir que el amor es lo único que vale verdaderamente la pena en nuestra vida.                                         

Fernando Torres Pérez cmf

Ciudad redonda

26 septiembre 2012

OCTUBRE INICIO DEL AÑO DE LA FE


Objetivos del Año de la fe
¿Qué sentido da el Papa a este Año de la fe? ¿Qué objetivos pretende con él? Pienso que la respuesta la hallaremos en los dos documentos con los que fueron convocados los dos años de la fe después del Concilio Vaticano II: el de Pablo VI (1967) y ahora el de Benedicto XVI:

1) "Para confirmar nuestra fe rectamente expresada" (Pablo VI), "redescubrir los contenidos de la fe profesada, celebrada, vivida y rezada" (Benedicto XVI).

2) "Para promover el estudio de las enseñanzas del Concilio Vaticano II" (Pablo VI), "con el Concilio se nos ha ofrecido una brújula segura para orientarnos en el camino del siglo que comienza" (Benedicto XVI).
3) "Para sostener los esfuerzos de los católicos que buscan profundizar las verdades de la fe" (Pablo VI); "intensificar la reflexión sobre la fe para ayudar a todos los creyentes en Cristo a que su adhesión al Evangelio sea más consciente y vigorosa, sobre todo en un momento de profundo cambio como el que la humanidad está viviendo" (Benedicto XVI).

A estos fines comunes a los dos Papas, Benedicto XVI añade, fijándose en las circunstancias actuales, algunos más:

1) "Invitar a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador
del mundo".

2) "Comprometerse a favor de una nueva evangelización para redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe".

3) "Suscitar en todo creyente la aspiración a confesar la fe con plenitud y renovada convicción, con confianza y esperanza".

4) "Comprender de manera más profunda no sólo los contenidos de la fe sino, juntamente también con eso, el acto con el que decidimos de entregarnos totalmente y con plena libertad a Dios".

Este último objetivo es el que más recalca el Papa Ratzinger. Le interesa subrayar la inseparabilidad del acto con el que se cree y de los contenidos a los que prestamos nuestro asentimiento:

El acto de fe sin contenidos nos conduce a la total subjetivación de la fe.

Los contenidos, sin el asentimiento de la fe, instruyen nuestra mente, pero no nos unen a Dios ni son capaces de transformar nuestra vida, de convertirla al Dios vivo. Sólo si la profesión de fe desemboca en confesión del corazón podemos hablar de una fe madura, bien formada, capaz de producir frutos en los demás.

Libro privilegiado del Año de la fe

El año de la fe deberá expresar un compromiso unánime para redescubrir y estudiar los contenidos fundamentales de la fe, sintetizados en el Catecismo de la Iglesia Católica (Porta fidei, no. 11).

Si de lo que se trata es de reavivar e infundir una nueva linfa a la fe de los creyentes en Cristo, el Catecismo es el camino seguro para conseguirlo. En él se resume y expresa la fe de toda la Iglesia desde sus orígenes hasta nuestros días. En él hallamos:
la fe que profesamos (credo)
la fe que celebramos (liturgia)
la fe que vivimos (moral)
la fe que rezamos (oración)



En nuestro tiempo, en el que los contenidos objetivos de la fe cristiana son muchas veces devaluados, sometidos a crítica destructiva, preteridos, ha llegado el momento de apuntar el zoom sobre la fe en toda su riqueza de doctrina, fruto de veinte siglos de reflexión y de vida. 

23 septiembre 2012

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL DIA

LECTURAS DEL DIA 23 DE SEPTIEMBRE 2012 . Domingo 25º del Tiempo Ordinario - Ciclo B
Todo lo que tenemos, todo lo que somos es regalo gratuito de Dios. Dependemos totalmente de él. Demos gracias al Padre ofreciéndole este día.

Primera Lectura (Sab 2,12.17-20): El Justo es rechazado
La fe del justo es una silenciosa acusación contra los de poca o de ninguna fe. Por eso los justos son ridiculizados y perseguidos.
Salmo (Sal 53,3-4.5.6 y 8)
R/.
El Señor sostiene mi vida
Segunda Lectura (Sant 3,16-4,3): El verdadero Cristiano es Pacificador.
¡Cuánta más paz habría en el mundo si los cristianos no cediéramos al mal en nuestros corazones!
Evangelio (Mc 9,30-37): El Niño como Modelo
¿Quién es el mayor? ¡En el Reino de Dios, los pequeños!

COMENTARIO:
Jesús continúa con sus discípulos la enseñanza sobre la cruz que había iniciado en Cesárea de Filipo. La incomprensión y oposición que esta enseñanza provoca hace que Jesús la limite exclusivamente a los más cercanos y que evite el encuentro con las masas. En verdad el mensaje de la cruz sólo puede ser comprendido en el trato personal con el Maestro y, aún así, entenderlo y, sobre todo, aceptarlo no es cosa fácil. Y más si nos damos cuenta de que la cruz no es sólo la aceptación resignada de males que no podemos evitar, sino también un destino elegido. Esta es la clave que nos ofrece la primera lectura. Como un eco de los poemas del siervo de Yahvé del segundo Isaías (cf. Is 42, 1-7; 49, 1-7; 50, 4-9; 52, 13-15. 53, 10) este texto nos habla de la persecución del justo, que, en un dramático crescendo, llega hasta la condena a una muerte ignominiosa. Existen, de hecho, formas pasivas de presencia de la cruz que no podemos ni debemos buscar, como la enfermedad o la pobreza. Son males indeseables que, cuando resultan inevitables, hemos de tratar de sobrellevar, descubriendo en ellos un sentido que nos une a la cruz de Jesucristo. Pero, en la medida en que podamos evitarlos, debemos hacerlo. Jesús mismo alivia el hambre y la enfermedad de los que sufren, enseñándonos con ello que también nosotros debemos ayudar a los que padecen a superar sus males.
En cambio, el texto de la Sabiduría nos habla de una forma de sufrimiento que procede de la propia coherencia de vida, del compromiso con la verdad y la justicia, de la fidelidad a la propia conciencia y a Dios. No es raro que esta fidelidad y coherencia se atraigan la enemistad de algunos, del ambiente dominante que nos rodea, que no puede soportar un comportamiento que, por sí mismo, y aun sin pretenderlo, es una denuncia que pone al descubierto la inmoralidad entorno. La consecuencia de esta coherencia suele ser el rechazo y la persecución, en ocasiones incruenta (ridiculizar, difamar, hacer el vacío…), pero que a veces llega hasta el derramamiento de sangre. Se trata así de acallar la voz incómoda del profeta, presionándola para que se amolde a formas de mal socialmente aceptadas. Y, ante esta presión, el perseguido tiene que hacer una elección. Puede ceder y evitar la persecución adaptándose, y renunciando así a su propia conciencia, a sus convicciones morales o religiosas. Pero, a diferencia de las otras cruces, que en lo posible deben ser evitadas, aquí la única opción válida es la de aceptar la persecución para mantenerse fiel a uno mismo, al bien, la verdad, la justicia y la fe. Es decir, esta forma de cruz, si se presenta, ha de ser expresamente elegida, y siempre debemos estar en la disposición de cargar con ella. Así hay que entender este caminar lúcido y libre de Jesús hacia Jerusalén, donde sabe que le espera un proceso injusto y una muerte ignominiosa.
Este es el sentido de las palabras con las que Jesús cerraba el evangelio de la semana pasada: “el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará”. Estas palabras nos ayudan a comprender que elegir esta forma de cruz no tiene nada que ver con una especie de masoquismo espiritual, ni de heroísmo trágico. El anuncio de la pasión va acompañado de la profecía de la resurrección. El mensaje de la cruz es un mensaje pascual, que sin ocultar el rostro terrible y amenazante de la muerte, y una muerte de cruz (es decir, atroz e injusta), habla también del triunfo final del bien, de la justicia y de la Vida.
La instrucción a los discípulos, que de momento son incapaces de entender, significa que quien sigue a Jesús ha de aceptar no sólo el hecho de su trágico final, sino la disposición a vivir del mismo modo que él, con la misma coherencia y con las consecuencias negativas que pueden sobrevenir, como el único camino de salvación verdadera. Es una instrucción importante porque, como se ve en el texto de hoy, mientras Jesús les habla de su próxima pasión, ellos están preocupados por el éxito en este mundo, por alcanzar posiciones de prestigio y poder, que incluso se disputan entre ellos. Se puede decir que, al menos de momento, están en ondas completamente distintas. Pero Jesús no desespera por ello. Al contrario, toma pie en esa discusión de los apóstoles para introducirlos en la sabiduría de la cruz por la vía pedagógica del espíritu de servicio.
Frente a la lógica del poder, que busca el reconocimiento, la fama, la riqueza, el ser servido, Jesús propone otra forma de primacía: por un lado, hacerse servidor. No se trata de adoptar un espíritu servil, sino de hacer una libre elección. El servicio realizado libremente es parte de la esencia del amor. Pero, para ello, hay que dejar a un lado las actitudes arrogantes y autosuficientes. Y aquí entra en juego la enseñanza sobre los niños. Estos eran en la cultura del momento el prototipo de la insignificancia social. Jesús toma un niño y lo abraza, y lo señala como “el primero” y el más importante. Es claro que para los apóstoles el más importante era Jesús, al que confesaban como Mesías e Hijo de Dios. Pues bien, Jesús les dice que para acogerle a él, el más importante, tienen que acoger a los que, según los parámetros sociales, carecen de importancia, como ese niño, del que hace sacramento de su persona; y acogiéndole a él en los más pequeños acogen al mismo Dios. El verdadero camino de seguimiento de Jesús, que conduce a la salvación y a la vida, es el camino de la pequeñez (como la “infancia espiritual” de santa Teresa de Lisieux), del servicio y de la cruz.
La carta de Santiago nos da un cumplido ejemplo de esta sabiduría de la cruz. Cuando uno elige “ser importante”, “el más importante”, surge inmediatamente el conflicto, la envidia, la rivalidad, el desorden y toda clase de males. Esto es lo que sucede cuando uno pretende ante todo dar satisfacción a sus pasiones, poniendo a su servicio a los demás y las cosas más sagradas. Como atestigua Santiago, esto puede pasar incluso en el seno de la comunidad cristiana. Lo que indica hasta qué punto muchos creyentes siguen y seguimos sin entender ni aceptar el camino de la cruz y del servicio que nos propone Jesús. Y si esto es así, ¿qué testimonio pueden (podemos) dar? ¿Cómo anunciar el evangelio de Jesucristo, del amor y de la paz, si vivimos en contradicción con la enseñanza de nuestro Maestro? Cuando tal sucede, ¿no estamos volviendo sosa la sal y escondiendo la luz bajo el celemín? (cf. Mt 5, 13-16). Una fe vivida de modo tan incoherente hace estéril nuestra vida y vacía nuestra oración. Pero, no lo olvidemos, los discípulos tampoco entendieron enseguida las enseñanzas de Jesús. Igual que ellos, también nosotros estamos en camino, y tenemos la posibilidad de volvernos a la escucha de la Palabra, que es el mismo Cristo, y que nos comunica la sabiduría que viene de arriba, con sus actitudes de paz, comprensión, tolerancia y misericordia, y que da frutos de justicia y buenas obras, de servicio constante y sincero. Esta es la consecuencia de la escucha, acogida y comprensión de la Palabra del Señor, de la sabiduría de la cruz: convertirnos en mensajeros y agentes de paz, primero en la propia comunidad cristiana y, después, en el mundo entero.
                                                                                         (Ciudad redonda)

31 agosto 2012

PERFECCIONAMIENTO Y FORMACION PERMANENTE

Taller de catequesis en Hijuelas

Decanato Nuestra Señora del Carmen del Aconcagua

Durante el mes de agosto, la Comisión diocesana de Catequesis ofreció en el decanato Nuestra Señora del Carmen del Aconcagua, un taller de formación para catequistas.
Durante tres jueves (2, 9 y 16), cerca de 50 catequistas del decanato se reunieron con la Comisión para reflexionar y profundizar en la importancia de su Ser (más que Quehacer) de Catequista. Junto a esto, los caminos de renovación, la espiritualidad y la planificación estuvieron presentes en el taller como temas fundamentales.
Agradecemos a los párrocos de este decanato su iniciativa y las diversas gestiones que facilitaron el desarrollo de este taller para sus catequistas. Desde la Comisión Diocesana de Catequesis damos también gracias a Dios por acercarnos a nuestra gente de La Calera, Hijuelas, Nogales y El Melón.

21 agosto 2012

GRADUACION DE CATEQUISTAS

13ª GRADUACIÓN DE CATEQUISTAS



El pasado viernes 27 de julio se realizó solemnemente la graduación de la 13ª promoción del Plan de Formación permanente que por mucho tiempo ha llevado adelante la Comisión Diocesana de Catequesis. 
Luis Aravena Leighton, Ivonne Figueroa Urbina, Andrea Gómez Martínez, Luisa Tapia Delgado acompañados de familiares y amigos participaron de la celebración eucarística y recibieron su diploma dando gracias a Dios por esta oportunidad de formación.

Junto a ellos, la Comisión Diocesana de Catequesis agradeció el interés y participación de los catequistas en estas instancias formativas y los animó a continuar formándose en todas las áreas que involucra la catequesis.
Terminada la eucaristía, la celebración continuó en un fraterno ágape que terminó por completar la alegría y la acción de gracias a Dios por sus bendiciones.


Además de estos graduados, varios catequistas continúan con sus correspondientes niveles de formación. A ellos los animamos a continuar con el mismo espíritu de responsabilidad y disposición para poder coronar sus esfuerzos en la próxima graduación.




20 julio 2012

TALLER DE CATEQUESIS EN CLAVE DE RENOVACION

Taller de recursos Metodológicos
   Hacia la renovación de la  catequesis

El pasado sábado 14 de julio se realizó el Taller de Formación de la Catequesis para todos los catequistas de la Diócesis de Valparaíso. Concurrieron a este encuentro cerca de 90 personas.
El Padre Jaime Godoy, Director Diocesano de la Comisión de Catequesis dio la bienvenida a todos los asistentes, y luego Ana María Ponce, Secretaria Ejecutiva de esta pastoral, comenzó el encuentro con la oración y presentación del primer expositor.

El taller constó de dos partes, la primera de ellas en la mañana a cargo del Psicólogo Michel Bahamondes, quien en primer lugar invito a todos los asistentes a participar de una actividad didáctica, donde se tenía que construir un joven hombre o mujer, con los elementos que estuvieran al alcance en ese momento, es decir, un muñeco totalmente ecológico.
Cabe destacar que todos los muñecos fueron de sexo femenino, lo que llamó la atención y quedó en claro que la Iglesia es femenina y también la participación de todos en la construcción de la misma, ya que tenían que ponerle nombre e historia personal, que luego se compartió en el auditorio. Instó a que se debe acoger al Joven en la Iglesia, no cerrarles las puertas, ser comprensivos, ya que la adolescencia no es adolecer de algo, sino que ellos van en busca de algo y eso no se comprende, y los adultos generalmente no los entienden, los dejan de lado y los usan.
El Psicólogo Bahamondes ofreció la palabra y hubo preguntas e inquietudes por parte de los asistentes, las que respondió y aconsejó también a los guías asistentes, quienes como padres tenían dudas respecto a cómo deben enfrentar los cambios de sus hijos adolescentes.
La segunda parte del taller, se desarrolló después del almuerzo, con los expositores Hernán Urzúa y Tamara Patiño, ambos profesores de Religión, quienes enseñaron a los asistentes, las diferentes formas de realizar un encuentro de catequesis, dando las directrices para poder enfrentar a un grupo de niños, jóvenes o papás. Realizaron una dinámica llamada La entrevista, en la que se debía hacer una mini agenda con horarios para luego entrevistar a los que estaban anotados, fue un momento grato, ya que se pudo intercambiar ideas, experiencias y opiniones entre todos los asistente.

La otra actividad fue crear un encuentro, en base al tema entregado por ellos, en un tiempo determinado, lo que hizo que se trabajara en grupo de 7 personas, usando los recursos que se habían dado en la exposición de Tamara. Hernán ofreció la palabra para opinar sobre el tema, y hubo una joven catequista que dio a conocer su inexperiencia, ya que era por primera vez que tomaba un grupo, y que con esta exposición y directrices ya no tenía miedo de enfrentarse a su nuevo desafío.
El taller terminó a las 17.30 horas, y todos los asistentes se fueron muy complacidos con los vivido en ese día, sobre todo para quienes venían por primera vez y no tenían la experiencia de los años, y pudieron llevarse los conocimientos para enfrentar un grupo.


Rosa Vivar, catequista parroquia Nuestra Señora de Fátima.


08 julio 2012

LITURGIA DE LA PALABRA


Domingo 8 de Julio 2012

Lectura de la Profecía de Ezequiel. Ez 2, 2-5
Un espíritu entró en mí y me hizo permanecer de pie, y yo escuché al que me hablaba. Él me dijo: Hijo de hombre, Yo te envío a los israelitas, a un pueblo de rebeldes que se han rebelado contra mí; ellos y sus padres se han sublevado contra mí hasta el día de hoy. Son hombres obstinados y de corazón endurecido aquellos a los que yo te envío, para que les digas: “Así habla el Señor”. Y sea que escuchen o se nieguen a hacerlo -porque son un pueblo rebelde- sabrán que hay un profeta en medio de ellos.
Palabra de Dios.

SALMO Sal 122, 1-4
R. Nuestros ojos miran al Señor, hasta que se apiade de nosotros.
Levanto mis ojos hacia ti, que habitas en el cielo. R.
Como los ojos de los servidores están fijos en las manos de su señor
y los ojos de la servidora en las manos de su dueña:
así miran nuestros ojos al Señor, nuestro Dios,
hasta que se apiade de nosotros. R.
¡Ten piedad, Señor, ten piedad de nosotros,
porque estamos hartos de desprecios!
Nuestra alma está saturada de la burla de los arrogantes,
del desprecio de los orgullosos. R.

SEGUNDA LECTURA
Lectura de la Segunda Carta del Apóstol San Pablo a los Cristianos de Corinto. 2Cor 12, 7-10
Hermanos: Para que la grandeza de las revelaciones no me envanezca, tengo una espina clavada en mi carne, un ángel de Satanás que me hiere. Tres veces pedí al Señor que me librara, pero él me respondió: “Te basta mi gracia, porque mi poder triunfa en la debilidad”. Más bien, me gloriaré de todo corazón en mi debilidad, para que resida en mí el poder de Cristo. Por eso, me complazco en mis debilidades, en los oprobios, en las privaciones, en las persecuciones y en las angustias soportadas por amor de Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
Palabra de Dios.

EVANGELIO
Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Marcos. Mc 6, 1-6a
Jesús se dirigió a su pueblo, seguido de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba estaba asombrada y decía: “¿De dónde saca todo esto? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada y esos grandes milagros que se realizan por sus manos? ¿No es acaso el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago, de José, de Judas y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?”. Y Jesús era para ellos un motivo de escándalo. Por eso les dijo: “Un profeta es despreciado solamente en su pueblo, en su familia y en su casa”. Y no pudo hacer allí ningún milagro, fuera de sanar a unos pocos enfermos, imponiéndoles las manos. Y él se asombraba de su falta de fe.
Palabra del Señor.

COMENTARIO
Dios muestra, por medio de la misión de Ezequiel, que “hay un profeta en medio del pueblo”, es decir, que la Palabra de Dios resuena en medio de ellos, que Dios no los abandona sino que quiere iluminarlos en medio de las tinieblas.


Nuestra vida siempre llevará las marcas del dolor. Y eso siempre nos recordará nuestra condición humana, nuestra limitación y fragilidad. Reconocer esto nos lleva a vivir con humildad y dejar de lado nuestra prepotencia y soberbia.
Jesús es el hijo de Dios, viene del Padre, pero también tiene una historia humana, una familia, un entorno social. De ese ambiente, saldrá a anunciar el Reino con sus palabras y milagros, pero sin olvidar su origen o a su gente.