03 abril 2013

¡Feliz Pascua!


El gozo de la resurrección en nuestra vida

«No está aquí, ¡ha resucitado!»
La celebración del misterio pascual tiene un doble aspecto. La Muerte del Señor Jesús en la Cruz nos libera de las cadenas del pecado; y su Resurrección gloriosa que nos abre el acceso a una vida nueva como hijos de Dios. El culmen de las celebraciones de la Semana Santa es la Resurrección del Señor. «Si no resucitó Cristo, vana es nuestra predicación, vana también nuestra fe» llega a decir el Apóstol Pablo. La Resurrección es la verdad culminante de nuestra fe en Cristo y es la confirmación de todo lo que Cristo hizo y enseñó.
Celebrar la fiesta de Pascua, “fiesta de las fiestas” exige una disposición adecuada para escuchar y acoger su mensaje. Es la ocasión privilegiada del año para renovar nuestra fe en Cristo Resucitado, acoger en nuestra vida de fe lo que esto significa.
Nos preguntamos ¿Cómo celebramos la Pascua? Y ¿cómo la vamos a seguir celebrando?
Se trata de disponernos a mejor colaborar con el Espíritu para que la fuerza del Resucitado nos transforme y convierta cada día más, para entender mejor qué significa que el Señor ha resucitado.
Vemos que a muchas personas como que se les ha entumecido su fe y viven como si no la tuvieran. La Pascua es tiempo de anuncio, de compromiso apostólico. Cada uno, desde su situación y posibilidades, está llamado a dar testimonio de nuestra fe en el Señor, muerto y resucitado para nuestra reconciliación.

«Estén siempre alegres en el Señor» (Flp 4, 4)
El tiempo pascual es ocasión privilegiada para vivir y anunciar la alegría del Resucitado. Experimentamos con especial intensidad en este tiempo el júbilo, el gozo desbordante que inundó el corazón de María Magdalena, de los apóstoles y discípulos de Jesús, al escuchar y comprobar la buena noticia: ¡ha resucitado!
Esta experiencia de fe nos alienta en nuestro combate espiritual, invitándonos a poner siempre los ojos en Aquél que venció al pecado y a la muerte, fortaleciendo nuestra confianza en sus promesas. Asimismo, la fe nos mueve al anuncio gozoso, al testimonio en primera persona de que el Señor nos ha dado una vida nueva. ¿Cuántas personas que frecuentamos o nos son cercanas tal vez no conocen al Resucitado? ¿Cuántos han perdido la esperanza o la alegría de vivir? ¿A cuántos podemos hoy contagiar con la buena noticia de la Vida Nueva que nos consigue la resurrección del Señor?
Contagiémonos de la experiencia de fe que invade la liturgia de Semana Santa: “¡Cristo nuestra Pascua, se ha inmolado en la cruz por nuestros pecados y ha resucitado glorioso: hagamos fiesta en el Señor!”. Acojamos los frutos de la reconciliación, de la paz y de la alegría y demos testimonio con toda nuestra vida de que el Señor Jesús es verdaderamente la resurrección y la vida.

Pascua en la vida cotidiana
El gran acontecimiento de la Resurrección del Señor que la liturgia nos permite revivir, nos tiene que llevar naturalmente a seguir lo celebrando en casa y transmitirlo a muchas personas. La alegría no se puede esconder, no debe quedar ahogada cuando termina la Misa de Resurrección o el tiempo pascual, todo lo contrario, salimos llenos de entusiasmo a compartirla con todos aquellos que nos vamos topando en el camino. De eso se trata la vida cristiana.

Preguntas para profundizar
·        ¿Cómo puedo celebrar la Pascua?
·        ¿Cómo celebré la semana santa?
·        ¿Dónde pude reconocer la presencia de Jesús resucitado en estos días?
·        La celebración de la Pascua del Señor, ¿a qué me compromete en mi vida cristiana y mi apostolado? ¿Cómo puedo anunciar en los tiempos actuales que Cristo resucitó?

30 diciembre 2012

"UNA FAMILIA DIFERENTE"

Entre los católicos se defiende casi instintivamente el valor de la familia, pero no siempre nos detenemos a reflexionar el contenido concreto de un proyecto familiar, entendido y vivido desde el Evangelio.

¿Cómo sería una familia inspirada en Jesús?

La familia, según él, tiene su origen en el misterio del Creador que atrae a la mujer y al varón a ser "una sola carne", compartiendo su vida en una entrega mutua, animada por un amor libre y gratuito. Esto es lo primero y decisivo. Esta experiencia amorosa de los padres puede engendrar una familia sana.
Siguiendo la llamada profunda de su amor, los padres se convierten en fuente de vida nueva. Es su tarea más apasionante. La que puede dar una hondura y un horizonte nuevo a su amor. La que puede consolidar para siempre su obra creadora en el mundo.
Los hijos son un regalo y una responsabilidad. Un reto difícil y una satisfacción incomparable. La actuación de Jesús, defendiendo siempre a los pequeños y abrazando y bendiciendo a los niños, sugiere la actitud básica: cuidar la vida frágil de quienes comienzan su andadura por este mundo. Nadie les podrá ofrecer nada mejor.
Una familia cristiana trata de vivir una experiencia original en medio de la sociedad actual, indiferente y agnóstica: construir su hogar desde Jesús."Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos". Es Jesús quien alienta, sostiene y orienta la vida sana de la familia.
El hogar se convierte entonces en un espacio privilegiado para vivir las experiencias más básicas de la fe cristiana: la confianza en un Dios Bueno, amigo del ser humano; la atracción por el estilo de vida de Jesús; el descubrimiento del proyecto de Dios, de construir un mundo más digno, justo y amable para todos. La lectura del Evangelio en familia es, para todo esto, una experiencia decisiva.
En un hogar donde se le vive a Jesús con fe sencilla, pero con pasión grande, crece una familia siempre acogedora, sensible al sufrimiento de los más necesitados, donde se aprende a compartir y a comprometerse por un mundo más humano. Una familia que no se encierra solo en sus intereses sino que vive abierta a la familia humana.
Muchos padres viven hoy desbordados por diferentes problemas, y demasiado solos para enfrentarse a su tarea. ¿No podrían recibir una ayuda más concreta y eficaz desde las comunidades cristianas? A muchos padres creyentes les haría mucho bien encontrarse, compartir sus inquietudes y apoyarse mutuamente. No es evangélico exigirles tareas heroicas y desentendernos luego de sus luchas y desvelos
.                                               
   "Josè Antonio Pagola"

21 diciembre 2012

FELIZ NAVIDAD CATEQUISTAS


Querido/a: catequista:

A pocos días de terminar el año, es necesario detenerse a contemplar las maravillas que el Señor nos ha regalado. Al contemplar agradecidos la obra de Dios renovaremos nuestra vocación de catequistas al servicio de la Palabra que se encarnó para compartir nuestra humanidad y participarnos su divinidad.

Estos días de preparación que nos quedan para la navidad son especiales para preparar el pesebre del corazón, el que no tiene imágenes de yeso sino que al mismo Jesús que espera nuestra recepción.

Para que todos celebremos una verdadera y feliz navidad, busquemos a Jesús en nuestro Belén, en el Belén de cada día. No es difícil encontrar al Señor en nuestros días, en nuestra propia casa, por nuestras calles, en nuestra comunidad, en los que están solos, en los que sufren. Esperemos al Señor, que ya llega, con gran gozo y esperanza.
Que esta navidad sea una fiesta de encuentro, de paz y de reconciliación.

¡Feliz Navidad!

Ana María, Yanet, Angélica, Viviana, Doris, Jaime y Jorge
Comisión Diocesana de Catequesis

NAVIDAD


EL VERDADERO SENTIDO DE LA NAVIDAD




Navidad es una celebración que, hoy en día, parece tener dos vertientes: una religiosa, que es la real y verdadera razón de esta celebración: el nacimiento de Jesús de Nazareth, Cristo, el Hijo de Dios, encarnado en la Virgen María.

Y por otro lado, está la fiesta meramente comercial y consumista, secularizada, que se centra en la figura de Santa Claus, misma que también tiene un origen cristiano, pues el hombre barbudo y de rojo no es otro que San Nicolás de Bari, obispo griego de la ahora ciudad turca de Mira a inicios del siglo IV d.C., y que según la tradición sobre su vida, hizo varias obras de caridad en el marco de las fiestas de Navidad, por lo que quedó enmarcado dentro de las celebraciones decembrinas, además de que la fecha de su muerte, y por tanto, de su fiesta en el santoral, es el 6 de este mes. "Santa Claus" viene a ser la forma neerlandesa de pronunciar el nombre de este personaje, mismo que se encuentra sepultado en la ciudad italiana de Bari, debido a que, durante las Cruzadas, los Turcos Musulmanes se apoderaron de su ciudad natal y los europeos se llevaron sus reliquias a la península europea, salvándoles del saqueo de los mujhaidín.

La Navidad en muchas familias, parece colocar en el centro a la figura de San Nicolás, (más conocido como el Viejito de Pascua en Chile), la figura de Santa Claus es algo positivo, siempre y cuando se recuerde quién es en realidad éste y despojándole de todo ese folklore artificial con el que lo han adornado: el polo norte, los renos, su vinculación con el invierno nevado, o de plano, todo un contexto pagano, como los duendes) y sobre todo, reducir a la Navidad a un mero pretexto para el consumismo y los regalos, parece que al final, en realidad, les importan más los balances contables de las empresas y el comercio que Cristo mismo.

Yo creo sin embargo, que debemos ir más allá y ahí sí, no es como los juguetes tradicionales, aquí sí debemos recuperar el verdadero sentido de la Navidad: todos esos buenos sentimientos quedan en nada sin Cristo y la Navidad queda, como tristemente se ha vuelto, en un pretexto más para las compras y las deudas,.

Se reduce la Navidad a una fiesta de regalar, reduciendo a la enorme figura del santo obispo de Mira, Nicolás a un ente de naturaleza vaga y que es un simple símbolo del consumismo.

El deseo parta esta NAVIDAD que ya se acerca es !!! QUE EL NIÑO JESÚS NAZCA EN TODOS SUS CORAZONES, y así la esperanza de que podemos nacer con él y renovarnos para ser mejores cada día, en la práctica de la virtud y la genuina caridad y perdón.

TALLERES DE VERANO


Taller de Formación
Año de la Fe

Sabiendo la importancia de nuestro apostolado para la educación de la fe de cada uno de los cristianos, los catequistas debemos estar siempre actualizando nuestros conocimientos y aprendiendo nuevas estrategias para poder comunicar efectivamente la Buena Noticia de Jesús al mundo.
Por eso, una vez más, hemos preparado un taller de formación para todos los catequistas de nuestra diócesis y así prepararnos para vivir este año de la fe.
El taller se realizará en la Pontificia Universidad Católica entre el lunes 7 y el viernes 11 de enero de 2013 de 18:00 a 21:00 hrs. con un aporte de $2000 por persona.
La temática a estudiar será el Concilio Vaticano II y el Catecismo de la Iglesia Católica, siendo válido para todos quienes quieran completar su formación de ocho (8) niveles impartida los años anteriores.
Los cupos son limitados, por lo que hay que inscribirse pronto en la oficina de la Comisión diocesana de Catequesis.

Inscripciones y consultas
Fono: 2255538 anexo 245
catequesisvalpo@gmail.com

comisiondiocesanacatequesis@iglesia.cl

Importante
Una vez inscrito es importante que nos avises si no puedes venir, así le permites a otro poder participar (cupos limitados).

13 diciembre 2012

COMENTARIO AL EVANGELIO DEL DIA


Reflexión • En el evangelio de hoy, Jesús opina sobre Juan Bautista. Comparado con personajes del Antiguo Testamento, no hay nadie más grande que Juan. Juan es el más grande: ¡más grande que Jeremías, más grande que Abraham, más grande que Isaías! Pero si comparado con el Nuevo Testamento, Juan es inferior a todos. El más pequeño en el Reino es más grande que Juan. ¿Cómo entender estas palabras aparentemente contradictorias que Jesús pronuncia sobre Juan?
• Poco antes, Juan había enviado a sus discípulos a pregustarle: “¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?” (Mt 11,3). Juan parecía tener dudas respecto de Jesús, ya que Jesús no correspondía a la idea que él, Juan, se había hecho del mesías: un juez severo que tenía que venir para llevar a cumplimiento el juicio de condena y de ira (Mt 3,7). Tenía que cortar los árboles desde las raíces (Mt 3, 10), limpiar el campo y tirar el palo seco al fuego (Mt 3,12). Pero Jesús, en lugar de ser un juez severo, es amigo de todos, “manso y humilde de corazón” (Mt 11,29), acoge a los pecadores y come con ellos (Mc 2,16).
• Jesús contesta a Juan citando al profeta Isaías: “Vayan y cuéntele a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan sanos, los sordos oyen, los muertos resucitan y una buena nueva llega a los pobres. Y, además, ¡feliz el que me encuentra y no se confunde conmigo!” (Mt 11,5-6; cf. Is 33,5-6; 29,18). Respuesta dura. Jesús envía a Juan a que analice mejor las Escrituras para poder cambiar la visión equivocada que tiene del mesías.
• ¡Juan fue grande! ¡El mayor de todos! Y el más pequeño en el Reino de los cielos es más grande que Juan. Juan es el más grande, porque era el último del Antiguo Testamento. Fue Juan quien, por su fidelidad, pudo por fin indicar al pueblo el mesías: “Este es el cordero de Dios” (Jn 1,36), y la larga historia iniciada con Abraham alcanzó, por fin, su objetivo. Pero Juan no fue capaz de comprender el alcance de la presencia del Reino de Dios en Jesús. El tenía dudas: “¿Es el Señor o tenemos que esperar a otro?” La historia antigua, ella sola, no comunica a la persona luz suficiente para comprender toda la novedad de la Buena Noticia de Dios que Jesús trae consigo. El Nuevo no entra en el Antiguo. San Agustín decía: “Novum in Vetere latet, Vetus in Novo patet”, que traducido significa: “El Nuevo está escondido en el Antiguo. Pero el Antiguo revela solamente su pleno significado en el Nuevo”. Quien está con Jesús y vive con él, recibe de él una luz que da ojos nuevos para descubrir un significado más profundo en el Viejo. ¿Y cuál es esta novedad?
• Jesús ofrece una llave de lectura: “Con Juan Bautista finalizaron los tiempos de la Ley y de los profetas, tiempos de la profecía y de la espera. Entiendan esto si pueden: Elías había de volver ¿no es cierto? ¡El que tenga oídos, que entienda!”Jesús no explica, pero dice: “¡El que tenga oído que entienda!” Elías tendía que venir para preparar la llegada del Mesías y reconstruir la comunidad: “El reconciliará a los padres con los hijos y a éstos con sus padres” (Mal 3,24). Juan anunció al Mesías y trató de reconstruir la comunidad (Lc 1,17). Pero no captaba el misterio más profundo de la vida en comunidad. Solamente Jesús lo comunicó, anunciando que Dios es Padre y, por consiguiente, todos somos hermanos y hermanas. Este anuncio comporta una nueva fuerza que nos hace capaces de superar divergencias y de crear comunidad.
• Estos son los violentos que logran conquistar el Reino. El Reino no es una doctrina, sino un nuevo modo de vivir como hermanos y hermanas, desde el anuncio que Jesús hace: Dios es Padre de todos.

Para la reflexión personal
 • El Reino pertenece a los violentos, es decir, pertenece a los que al igual que Jesús, tiene el valor de crear comunidad. ¿Tú también?
• Jesús ayudó a Juan a comprender mejor los hechos por medio de la Biblia. La Biblia ¿me ayuda a comprender mejor los hechos de mi vida?

 
(Publicado por :Misioneros Sagrados Corazones)

03 diciembre 2012

CATEQUISTA PERSONA DEL ADVIENTO

El catequista es persona del Adviento

¿Qué quiere decir esto?

Que sus actitudes, su hacer y su vivir es continuamente el de preparar el camino al Señor. El catequista es el Juan Bautista del siglo XXI, el que prepara en los niños la llegada del Señor. Esta es la misión confiada por el Señor, preparar los corazones, la vida de los niños o de los adultos para que el Señor Jesús llegue a sus vidas, llene sus vidas, redescubran que desde el día de nuestro bautismo somos templo del Dios vivo.

¿Preparas el camino al Señor o preparas tu propio camino?
 , ¿qué sientes ante esta misión encomendada por la Iglesia?, ¿qué despierta en ti?, ¿eres testigo de lo
que puede hacer Dios en la vida de una persona cuando le deja hacer?
Dialoga con Dios esta realidad personal, contrasta tu vida con la de Juan Bautista, con María,
con José,.. María, Madre de Jesús y Madre nuestra.

¿Qué papel tiene María en tu vida de cristiano?, ¿y en tu misión de preparar el camino para que llegue el Señor a la vida de los niños, de la familia, de los vecinos,…?

María es el regalo más maravilloso que Jesús pudo hacernos antes de morir. Su presencia, su acción misteriosa en la Iglesia a lo largo de la historia ha sido y es de extraordinaria belleza. Pidamos al Espíritu Santo que nos abra a la experiencia de amor a María, que nos haga gozar de tenerla como Madre, como Amiga, como abogada, como intercesora,…que sepamos contagiar a los niños el amor a María.
Escrito por manuel López

30 noviembre 2012

INVITACION A JORNADA FINAL DE CATEQUESIS








Valparaíso, noviembre de 2012 




Hermano/a catequista: 

Que la paz de Jesús, Rey del Universo y Señor de nuestras vidas, te colme en estos días en que la celebración de los sacramentos y los deberes propios de fin de año nos exigen un esfuerzo más.

Este ha sido un año complejo y de grandes desafíos pastorales que es necesario revisar antes de pensar, Dios mediante, en el año venidero. Cada año se nos hace necesario revisar nuestro ser y quehacer como catequistas de sobre manera en el año de la Fe, de tal manera que podamos siempre iluminar y avanzar por el camino de la conversión personal y pastoral.

Es por este motivo que queremos reunirnos con los coordinadores de catequesis (y sus equipos) de cada decanato, de cada parroquia y de cada colegio de la diócesis el próximo sábado 15 de diciembre entre las 15:00 y 19:30 hrs. en la Casa Central de la P. Universidad Católica de Valparaíso (Avda. Brasil 2950). En caso que los respectivos coordinadores de catequesis no pudiesen participar de esta jornada, envíen por favor, a algunos catequistas que los representen y que puedan llevar los frutos de esta jornada a su comunidad.

Contamos con su participación en esta importante jornada no sólo de evaluación sino también de proyección para el año 2013.

Que María, nuestra Buena Madre y compañera de camino nos anime en estas últimos actividades del año y nos enseñe cada día a hacerlo todo para mayor gloria de su Hijo.





Comisión Diocesana de Catequesis 

Obispado de Valparaíso

23 noviembre 2012

LOS CATEQUISTAS ENVIADOS A ANUNCIAR

La evangelización fue uno de los primeros temas tratados en el Sínodo de los Obispos (1974), que culminó con la maravillosa exhortación de Pablo VI “Evangelii Nuntiandi”, en la que se afirma que “Evangelizar constituye
la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda” (EN 14). Ha sido uno de los temas más importantes del largo pontificado de Juan Pablo II. A él se debe una frase que puede resumir todo lo que él quería transmitir y que nos da la clave de lo que debe ser la nueva evangelización: 

  • “Nuevo ardor, nuevos métodos, nuevas expresiones”
- Nuevo ardor: Se trata de tomar conciencia de que la cultura ha cambiado, que ya no estamos en una época de “cristiandad” en la que la cultura era cristiana y todos los que nacían y vivían en ella eran cristianos; nuestra cultura no hace cristianos, es la Iglesia la que tiene que recuperar la tarea de “maternidad” y emprender la labor de hacer nacer a los nuevos cristianos. Se trata de un encuentro con Cristo, como nos dice Benedicto XVI en “Deus Caritas Est”: “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva” (DCE,1)

- Nuevos métodos: la nueva evangelización no está tanto en cambiar los contenidos ni en buscar nuevos medios cuanto en recuperar los caminos que la Iglesia siempre ha usado y tenemos olvidados. Este camino está muy bien expuesto en los diversos documentos de la Iglesia y que se concretan en las tres etapas fundamentales de la evangelización:

o Acción misionera: es el primer anuncio de cada cristiano. Con sus obras y palabras expresa el tesoro que lleva dentro. Es importante el testimonio de la vida del testigo, pero no pueden faltar sus palabras, el anuncio explícito de Cristo, muerto y resucitado, Señor y Salvador del hombre. En esto último fallamos mucho.
o La Iniciación cristiana: a las personas que, por el testimonio de otro cristiano, quiere encontrar ese “tesoro”, se les debe introducir en un proceso catecumenal o
en la catequesis: formación básica y sistemática de la cristiana que nos transmite la fe (Credo), nos inicia en la Liturgia (Sacramentos), nos introduce en una nueva vida (Mandamientos) y nos enseña a orar (Padre Nuestro). Esto que todos lo vemos claro está ausente en la mayoría de nuestras parroquias. Por ejemplo, ¿en tu parroquia hay catequesis de adultos? Si una persona pide el Bautismo ¿qué harías?
o Acción pastoral: es la vida de la comunidad cristiana. La comunidad cristiana acoge a los nuevos cristianos y en ella se vive la vida cristiana. Sin sentido de pertenencia a una comunidad cristiana tenemos una Iglesia desintegrada. En ella seguimos escuchando la Palabra, celebrando la Liturgia y viviendo la nueva vida cristiana según dones y carismas del Espíritu. El vivir la fe cristiana con otros
cristianos en una comunidad parroquial es fundamental, pero ¿cuántas veces nos limitamos a ir a Misa según la hora que más me conviene o más cómodo me resulta?
- Nuevas expresiones: la cultura ha cambiando y está cambiando rápidamente. Nada es definitivo. Estamos en la “posmodernidad”, es decir, en el final de la modernidad y en el nacimiento de una cultura nueva a la que aún no podemos darle nombre. Esto nos debe ayudar a vivir con paciencia los continuos cambios. Porque si tenemos ese nuevo ardor, fruto del encuentro personal con Cristo, y si trabajamos en la Iglesia según el método de la nueva evangelización, estoy seguro que sabremos buscar en cada momento las expresiones más adecuadas para
comunicar y compartir lo que llevamos dentro. Como catequistas, sólo deseamos deciros que vivamos con paciencia esta etapa de la historia que nos ha tocado vivir, y que valoremos el trabajo de la catequesis en la tarea de la nueva evangelización.
                                   Eugenio Romero López Manuel López López
                                               Diócesis de Cádiz

21 noviembre 2012

TEXTOS BIBLICOS CON REFERENCIA MARIANA

NACIDO DE LA VIRGEN MARÍA
Lo que la fe católica cree acerca de María se funda en lo que cree acerca de Cristo, pero lo que enseña sobre María ilumina a su vez la fe en Cristo.
La anunciación a María inaugura "la plenitud de los tiempos" (Ga 4, 4), es decir, el cumplimiento de las promesas y de los preparativos.

María es invitada a concebir a aquel en quien habitará "corporalmente la plenitud de la divinidad" (Col 2, 9).
La respuesta divina a su "¿cómo será esto, puesto que no conozco varón?" (Lc 1, 34) se dio mediante el poder del Espíritu: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti" (Lc 1, 35).

Genesis 3 9-15,20
Establezco hostilidades entre tu estirpe y la de la mujer
Yahveh Dios llamó al hombre y le dijo: «¿Dónde estás?»
Este contestó: «Te oí andar por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí.»
El replicó: «¿Quién te ha hecho ver que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del que te prohibí comer?»
Dijo el hombre: «La mujer que me diste por compañera me dio del árbol y comí.»
Dijo, pues, Yahveh Dios a la mujer: «¿Por qué lo has hecho?» Y contestó la mujer: «La serpiente me sedujo, y comí.»
Entonces Yahveh Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho esto, maldita seas entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Sobre tu vientre caminarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.
Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar.»
El hombre llamó a su mujer «Eva», por ser ella la madre de todos los vivientes.

Génesis 12, 1-7
Como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Yahveh dijo a Abram: «Vete de tu tierra, y de tu patria, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré.
De ti haré una nación grande y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre; y sé tú una bendición.
Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te maldigan. Por ti se bendecirán todos los linajes de la tierra.»
Marchó, pues, Abram, como se lo había dicho Yahveh, y con él marchó Lot. Tenía Abram 75 años cuando salió de Jarán.
Tomó Abram a Saray, su mujer, y a Lot, hijo de su hermano, con toda la hacienda que habían logrado, y el personal que habían adquirido en Jarán, y salieron para dirigirse a Canaán. Llegaron a Canaán,y Abram atravesó el país hasta el lugar sagrado de Siquem, hasta la encina de Moré. Por entonces estaban los cananeos en el país.
Yahveh se apareció a Abram y le dijo: «A tu descendencia he de dar esta tierra.» Entonces él edificó allí un altar a Yahveh que se le había aparecido.

Samuel II 7, 1-5 8b-11.16
Dios le dará el trono de David, su padre
Cuando el rey se estableció en su casa y Yahveh le concedió paz de todos sus enemigos de alrededor,dijo el rey al profeta Natán: «Mira; yo habito en una casa de cedro mientras que el arca de Dios habita bajo pieles.»
Respondió Natán al rey: «Anda, haz todo lo que te dicta el corazón, porque Yahveh está contigo.»
Pero aquella misma noche vino la palabra de Dios a Natán diciendo: «Ve y di a mi siervo David: Esto dice Yahveh. ¿Me vas a edificar tú una casa para que yo habite?
Ahora pues di esto a mi siervo David: Así habla Yahveh Sebaot: Yo te he tomado del pastizal, de detrás del rebaño, para que seas caudillo de mi pueblo Israel.
He estado contigo dondequiera has ido, he eliminado de delante de ti a todos tus enemigos y voy a hacerte un nombre grande como el nombre de los grandes de la tierra: fijaré un lugar a mi pueblo Israel y lo plantaré allí para que more en él; no será ya perturbado y los malhechores no seguirán oprimiéndole como antes, en el tiempo en que instituí jueces en mi pueblo Israel; le daré paz con todos sus enemigos. Yahveh te anuncia que Yahveh te edificará una casa.
Tu casa y tu reino permanecerán para siempre ante mí; tu trono estará firme, eternamente.»

Cronicas I 15, 3-4. 15-16, 1-2
Metieron el arca de Dios y la istalaron en el centro de la tienda que David le habia preparado
Congregó, pues, David a todo Israel en Jerusalén para subir el arca de Yahveh al lugar que para ella había preparado.
David reunió también a los hijos de Aarón y a los levitas: Y los levitas trasladaron el arca de Dios a hombros, como lo había ordenado Moisés, según la palabra de Yahveh, llevando los varales sobre los hombros.
Dijo David a los jefes de los levitas que dispusieran a sus hermanos los cantores, con instrumentos músicos, salterios, cítaras y címbalos, para que los hiciesen resonar, alzando la voz con júbilo.
Introdujeron el arca de Dios y la colocaron en medio de la Tienda que David había hecho levantar para ella; y ofrecieron ante Dios holocaustos y sacrificios de comunión.
Cuando David hubo acabado de ofrecer los holocaustos y los sacrificios de comunión, bendijo al pueblo en nombre de Yahveh,

Proverbios 8, 22-31
María, trono de Sabiduría
«Yahveh me creó, primicia de su camino, antes que sus obras más antiguas.
Desde la eternidad fui fundada, desde el principio, antes que la tierra.
Cuando no existían los abismos fui engendrada, cuando no había fuentes cargadas de agua.
Antes que los montes fuesen asentados, antes que las colinas, fui engendrada.
No había hecho aún la tierra ni los campos, ni el polvo primordial del orbe.
Cuando asentó los cielos, allí estaba yo, cuando trazó un círculo sobre la faz del abismo, cuando arriba condensó las nubes, cuando afianzó las fuentes del abismo, cuando al mar dio su precepto - y las aguas no rebasarán su orilla - cuando asentó los cimientos de la tierra, yo estaba allí, como arquitecto, y era yo todos los días su delicia, jugando en su presencia en todo tiempo, jugando por el orbe de su tierra; y mis delicias están con los hijos de los hombres.»

Eclesiástico 24, 1. 3-4, 8-12. 19-21María, trono de Sabiduría
La sabiduría hace su propio elogio, en medio de su pueblo, se gloría.
«Yo salí de la boca del Altísimo, y cubrí como niebla la tierra.
Yo levanté mi tienda en las alturas, y mi trono era una columna de nube.
Entonces me dio orden el creador del universo, el que me creó dio reposo a mi tienda, y me dijo: "Pon tu tienda en Jacob, entra en la heredad de Israel."
Antes de los siglos, desde el principio, me creó, y por los siglos subsistiré.
En la Tienda Santa, en su presencia, he ejercido el ministerio, así en Sión me he afirmado, en la ciudad amada me ha hecho él reposar , y en Jerusalén se halla mi poder.
He arraigado en un pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su heredad.
Venid a mí los que me deseáis, y hartaos de mis productos.
Que mi recuerdo es más dulce que la miel, mi heredad más dulce que panal de miel.
Los que me comen quedan aún con hambre de mí, los que me beben sienten todavía sed.

Isaías 7, 10-14; 8, 10
Mirad, la virgen está encinta
Volvió Yahveh a hablar a Ajaz diciendo:
«Pide para ti una señal de Yahveh tu Dios en lo profundo del seol o en lo más alto.»
Dijo Ajaz: «No la pediré, no tentaré a Yahveh.»
Dijo Isaías: «Oíd, pues, casa de David: ¿Os parece poco cansar a los hombres, que cansáis también a mi Dios?
Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.
Trazad un plan: fracasará. Decid una palabra: no se cumplirá. Porque con nosotros está Dios.

Isaías 9, 1-3. 5-6
Un hijo se nos ha dado
El pueblo que andaba a oscuras vio una luz grande. Los que vivían en tierra de sombras, una luz brilló sobre ellos. Acrecentaste el regocijo, hiciste grande la alegría. Alegría por tu presencia, cual la alegría en la siega como se regocijan repartiendo botín.
Porque el yugo que les pesaba y la pinga de su hombro - la vara de su tirano - has roto, como el día de Madián.
Porque una criatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Estará el señorío sobre su hombro, y se llamará su nombre «Maravilla de Consejero», «Dios Fuerte», «Siempre Padre», «Príncipe de Paz». Grande es su señorío y la paz no tendrá fin sobre el trono de David y sobre su reino, para restaurarlo y consolidarlo por la equidad y la justicia, Desde ahora y hasta siempre, el celo de Yahveh Sebaot hará eso.

Isaías 61, 9-11
Desbordo de gozo con el Señor
Será conocida en las naciones su raza y sus vástagos entre los pueblos; todos los que los vean reconocerán que son raza bendita de Yahveh.
«Con gozo me gozaré en Yahveh, exulta mi alma en mi Dios, porque me ha revestido de ropas de salvación, en manto de justicia me ha envuelto como el esposo se pone una diadema, como la novia se adorna con aderezos.
Porque, como una tierra hace germinar plantas y como un huerto produce su simiente, así el Señor Yahveh hace germinar la justicia y la alabanza en presencia de todas las naciones.»

Miqueas 5, 1-4aEl tiempo en que la madre dé a luz
Mas tú, Belén Efratá, aunque eres la menor entre las familias de Judá, de ti me ha de salir aquel que ha de dominar en Israel, y cuyos orígenes son de antigüedad, desde los días de antaño.
Por eso él los abandonará hasta el tiempo en que dé a luz la que ha de dar a luz. Entonces el resto de sus hermanos volverá a los hijos de Israel.
El se alzará y pastoreará con el poder de Yahveh, con la majestad del nombre de Yahveh su Dios. Se asentarán bien, porque entonces se hará él grande hasta los confines de la tierra.
El será la Paz. Si Asur invade nuestra tierra, y huella nuestro suelo, suscitaremos contra él siete pastores, y ocho príncipes de hombres.

Zacarías 2, 14-17
Alégrate hija de Sión, que yo vengo
Grita de gozo y regocíjate, hija de Sión, pues he aquí que yo vengo a morar dentro de ti, oráculo de Yahveh.
Muchas naciones se unirán a Yahveh aquel día: serán para mí un pueblo, y yo moraré en medio de ti. Sabrás así que Yahveh Sebaot me ha enviado a ti.
Poseerá Yahveh a Judá, porción suya en la Tierra Santa, y elegirá de nuevo a Jerusalén.
¡Silencio, toda carne, delante de Yahveh, porque él se despierta de su santa Morada!

Mateo 1, 1-16. 18-23
La criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo
Libro de la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham:
Abraham engendró a Isaac, Isaac engendró a Jacob, Jacob engendró a Judá y a sus hermanos,
Judá engrendró, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendró a Esrom, Esrom engendró a Aram,
Aram engendró a Aminadab, Aminadab engrendró a Naassón, Naassón engendró a Salmón,
Salmón engendró, de Rajab, a Booz, Booz engendró, de Rut, a Obed, Obed engendró a Jesé,
Jesé engendró al rey David. David engendró, de la que fue mujer de Urías, a Salomón,
Salomón engendró a Roboam, Roboam engendró a Abiá, Abiá engendró a Asaf,
Asaf engendró a Josafat, Josafat engendró a Joram, Joram engendró a Ozías,
Ozías engendró a Joatam, Joatam engendró a Acaz, Acaz engendró a Ezequías,
Ezequías engendró a Manasés, Manasés engendró a Amón, Amón engendró a Josías,
Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, cuando la deportación a Babilonia.
Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, Salatiel engendró a Zorobabel,
Zorobabel engendró a Abiud, Abiud engendró a Eliakim, Eliakim engendró a Azor,
Azor engendró a Sadoq, Sadoq engendró a Aquim, Aquim engendró a Eliud,
Eliud engendró a Eleazar, Eleazar engendró a Mattán, Mattán engendró a Jacob,
y Jacob engendró a José, el esposo de María, de la que nació Jesús, llamado Cristo.
La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo.
Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto.
Así lo tenía planeado, cuando el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo.
Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta:
- Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, -que traducido significa: «Dios con nosotros.»


Mateo 2, 13-15. 19-23
Dichosa tu, Virgen María, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.
Después que ellos se retiraron, el Angel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle.»
El se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera el oráculo del Señor por medio del profeta: - De Egipto llamé a mi hijo. - Muerto Herodes, el Angel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo:
«Levántate, toma contigo al niño y a su madre, y ponte en camino de la tierra de Israel; pues ya han muerto los que buscaban la vida del niño.»
El se levantó, tomó consigo al niño y a su madre, y entró en tierra de Israel.
Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí; y avisado en sueños, se retiró a la región de Galilea,
y fue a vivir en una ciudad llamada Nazaret; para que se cumpliese el oráculo de los profetas: - Será llamado Nazoreno. -

Mateo 12, 46-50
Señalando con la mano a los discípulos, dijo: "Estos son mi madre y mis hermanos"
Todavía estaba hablando a la muchedumbre, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera y trataban de hablar con él.
Alguien le dijo: «¡Oye! ahí fuera están tu madre y tus hermanos que desean hablarte.»
Pero él respondió al que se lo decía: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?»
Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos.
Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.»

Lucas 1, 26-38
Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo
Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.
El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;
vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.
El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.»
María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?»
El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios.
Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril,- porque ninguna cosa es imposible para Dios.»
-Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel dejándola se fue.

Lucas 1, 39-47
Dichosa tú, que has creído
En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno.
¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!»
Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu - se alegra en Dios mi salvador -

Lucas 2, 1-14
Dio a luz a su hijo primogénito
Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo.
Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino.
Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad.
ubió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta.
Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento.
Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño.
Se les presentó el Angel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor.
El ángel les dijo: «No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor; y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.»
Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: «Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace.»

Lucas 2, 15-19
Conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón
Y sucedió que cuando los ángeles, dejándoles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vayamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y el Señor nos ha manifestado.»
Y fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.
Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel niño;
y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían.
María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón.

Lucas 2, 27-35A ti, una espada te traspasará el alma
Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: «Ahora, Señor, puedes, según tu palabra,
dejar que tu siervo se vaya en paz;
porque han visto mis ojos tu salvación,
la que has preparado a la vista de todos los pueblos,
luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.»
Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él.
Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción - ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! - a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.»

Lucas 2, 41-52
Tu padre y yo te buscábamos angustiados
Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua.
Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta
y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo su padres.
Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos;
pero al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca.
Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles;
todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.
Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando.»
El les dijo: «Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?»
Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio.
Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.
Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.

Lucas 11, 27-28
Dichoso el vientre que te llevó
Sucedió que, estando él diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente, y dijo: «¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!»
Pero él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan.»

Juan 2, 1-11
Y la madre de Jesús estaba allí
Tres días después se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús.
Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos.
Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: «No tienen vino.»
Jesús le responde: «¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora.»
Dice su madre a los sirvientes: - «Haced lo que él os diga.» -
Había allí seis tinajas de piedra, puestas para las purificaciones de los judíos, de dos o tres medidas cada una.
Les dice Jesús: «Llenad las tinajas de agua.» Y las llenaron hasta arriba.
«Sacadlo ahora, les dice, y llevadlo al maestresala.» Ellos lo llevaron.
Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, como ignoraba de dónde era (los sirvientes, los que habían sacado el agua, sí que lo sabían), llama el maestresala al novio y le dice: «Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el inferior. Pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora.»
Así, en Caná de Galilea, dio Jesús comienzo a sus señales. Y manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos.

Juan 19, 25-27
Ahí tienes a tu hijo, ahí tienes a tu madre
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena.
Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.»
Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.

Hechos 1, 12-14
Se dedicaban a la oración, junto con María, la madre de Jesús
Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que dista poco de Jerusalén, el espacio de un camino sabático.
Y cuando llegaron subieron a la estancia superior, donde vivían, Pedro, Juan, Santiago y Andrés; Felipe y Tomás; Bartolomé y Mateo; Santiago de Alfeo, Simón el Zelotes y Judas de Santiago.
Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.

Romanos 5, 12. 17-19
Si creció el pecado, más desbordante fue la gracia
Por tanto, como por un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado la muerte y así la muerte alcanzó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron;
En efecto, si por el delito de uno solo reinó la muerte por un solo hombre ¡con cuánta más razón los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por un solo, por Jesucristo!
Así pues, como el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación, así también la obra de justicia de uno solo procura toda la justificación que da la vida.
En efecto, así como por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno solo todos serán constituidos justos

Romanos 8, 28-30
A los que había escogido, Dios los predestinó
Por lo demás  sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman; de aquellos que han sido llamados según su designio.
Pues a los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que fuera él el primogénito entre muchos hermanos;
y a los que predestinó, a ésos también los justificó; a los que justificó, a ésos también los glorificó.

Gálatas 4, 4-7
Envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer
Pero, al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley,
para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, y para que recibiéramos la filiación adoptiva.
La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá, Padre!
De modo que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero por voluntad de Dios.

Efesios 1, 3-6. 11-12
Nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo;
por cuanto nos ha elegido en él antes de la fundación del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor; eligiéndolos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia con la que nos agració en el Amado.
A él, por quien entramos en herencia, elegidos de antemano según el previo designio del que realiza todo conforme a la decisión de su voluntad, para ser nosotros alabanza de su gloria, los que ya antes esperábamos en Cristo.

Apocalipsis 11, 19a; 12, 1. 3-6a. 10ab
Apareció una figura portentosa en el cielo
Y se abrió el Santuario de Dios en el cielo, y apareció el arca de su alianza en el Santuario, y se produjeron relámpagos, y fragor, y truenos, y temblor de tierra y fuerte granizada.
Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza;
Y apareció otra señal en el cielo: un gran Dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas.
Su cola arrastra la tercera parte de - las estrellas del cielo y las precipitó sobre la tierra. - El Dragón se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto lo diera a luz.
La mujer - dio a luz un - Hijo - varón, - el que ha de - regir a todas las naciones con cetro de hierro; - y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono.
Y la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios para ser allí alimentada 1.260 días.
Oí entonces una fuerte voz que decía en el cielo: «Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios.

Apocalipsis 21, 1-5
Vi la nueva Jerusalén, arreglada como una novia que se adorna para su esposo
Luego vi - un cielo nuevo y una tierra nueva - porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar no existe ya.
Y vi la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios, engalanada como una novia ataviada para su esposo.
Y oí una fuerte voz que decía desde el trono: «Esta es la morada de Dios con los hombres. Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo y él Dios con ellos, será su Dios.
Y enjugará toda lágrima de sus ojos, y no habrá ya muerte ni habrá llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo ha pasado.»
Entonces dijo el que está sentado en el trono: «Mira que hago un mundo nuevo.» Y añadió: «Escribe: Estas son palabras ciertas y verdaderas.»
                                                               (Sacado de www.ewtn.com)



14 noviembre 2012

COMENTARIO DEL EVANGELIO DEL DIA


Levántate y vete. Tu fe te ha salvado”



El evangelio de Lucas es como una pequeña pinacoteca. La plasticidad de sus relatos convierte al lector en un espectador cautivado por su belleza literaria al mismo tiempo que impresionado por la hondura de su mensaje. El relato de este domingo es uno de ellos. Ante la posibilidad de que el espectador pudiera pasar ante el cuadro un tanto distraído y desapercibido, la acción narrativa desencadena una serie de preguntas retóricas que, en boca del protagonista, le ayudan a descodificar e interiorizar el desenlace final de la escena: “Levántate y vete; tu fe te ha salvado”.
Hablar del evangelio es hablar de la salvación. Un evangelio que no transforma no es evangelio. Su llamada a la conversión, escenificada de mil formas, es una invitación permanente a responsabilizarnos ante el cuadro que contemplan nuestros ojos cada día que amanece. ¿Despertamos con la aurora? ¿Con qué actitud iniciamos y solemos transcurrir la jornada? ¿Con quién o quiénes nos identificamos de los diez leprosos que salieron al encuentro de Jesús? ¿Experimentamos realmente la salvación?
                                                                                                   Fray Juan Huarte Osácar 

28 octubre 2012

COMENTARIO DEL EVANGELIO DE HOY


Lectura del santo evangelio según san Marcos (10,46-52):

En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí.»
Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: «Hijo de David, ten compasión de mí.»
Jesús se detuvo y dijo: «Llamadlo.»
Llamaron al ciego, diciéndole: «Ánimo, levántate, que te llama.» Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús.
Jesús le dijo: «¿Qué quieres que haga por ti?»
El ciego le contestó: «Maestro, que pueda ver.»
Jesús le dijo: «Anda, tu fe te ha curado.» Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.

                                                                                                             Palabra del Señor


CON OJOS NUEVOS

La curación del ciego Bartimeo está narrada por Marcos para urgir a las comunidades cristianas a salir de su ceguera y mediocridad. Solo así seguirán a Jesús por el camino del Evangelio. El relato es de una sorprendente actualidad para la Iglesia de nuestros días.

Bartimeo es “un mendigo ciego sentado al borde del camino”. En su vida siempre es de noche. Ha oído hablar de Jesús, pero no conoce su rostro. No puede seguirle. Está junto al camino por el que marcha él, pero está fuera. ¿No es esta nuestra situación? ¿Cristianos ciegos, sentados junto al camino, incapaces de seguir a Jesús?

Entre nosotros es de noche. Desconocemos a Jesús. Nos falta luz para seguir su camino. Ignoramos hacia dónde se encamina la Iglesia. No sabemos siquiera qué futuro queremos para ella. Instalados en una religión que no logra convertirnos en seguidores de Jesús, vivimos junto al Evangelio, pero fuera. ¿Qué podemos hacer?

A pesar de su ceguera, Bartimeo capta que Jesús está pasando cerca de él. No duda un instante. Algo le dice que en Jesús está su salvación: “Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí”. Este grito repetido con fe va a desencadenar su curación.

Hoy se oyen en la Iglesia quejas y lamentos, críticas, protestas y mutuas descalificaciones. No se escucha la oración humilde y confiada del ciego. Se nos ha olvidado que solo Jesús puede salvar a esta Iglesia. No percibimos su presencia cercana. Solo creemos en nosotros.

El ciego no ve, pero sabe escuchar la voz de Jesús que le llega a través de sus enviados: “Ánimo, levántate, que te llama”. Este es el clima que necesitamos crear en la Iglesia. Animarnos mutuamente a reaccionar. No seguir instalados en una religión convencional. Volver a Jesús que nos está llamando. Este es el primer objetivo pastoral.

El ciego reacciona de forma admirable: suelta el manto que le impide levantarse, da un salto en medio de su oscuridad y se acerca a Jesús. De su corazón solo brota una petición: “Maestro, que pueda ver”. Si sus ojos se abren, todo cambiará. El relato concluye diciendo que el ciego recobró la vista y “le seguía por el camino”.

Esta es la curación que necesitamos hoy los cristianos. El salto cualitativo que puede cambiar a la Iglesia. Si cambia nuestro modo de mirar a Jesús, si leemos su Evangelio con ojos nuevos, si captamos la originalidad de su mensaje y nos apasionamos con su proyecto de un mundo más humano, la fuerza de Jesús nos arrastrará. Nuestras comunidades conocerán la alegría de vivir siguiéndole de cerca.
Evangelio Comentado por: José Antonio Pagola
Marcos (10,46-52)

24 octubre 2012

FIESTA DE LA LUZ



Valparaíso, octubre de 2012

Estimad@ herman@:
Llegamos a ti a través de estas líneas esperando que el gozo de nuestra vocación a la santidad se manifieste fuertemente en estos últimos meses del año. Ya se acerca el día de Todos los Santos (1de noviembre) y queremos celebrarlo, desde sus vísperas, con su sentido original. Por este motivo y con la intención de colaborar en la educación de los más jóvenes y de darles al mismo tiempo
una ocasión para celebrar y pasarlo bien, te invitamos a que puedas sumarte a la iniciativa que año a año suma más adherentes.
¿De qué se trata?
“Más que combatir la forma en que hoy se celebra "Halloween" (31 de octubre), que nada tiene que ver con nuestras costumbres y valores, queremos retomar el sentido original de esta fecha y celebrar la Víspera de la Fiesta de Todos los Santos", manteniendo los elementos buenos y positivos (celebración, disfraces, fiesta), pero cambiando los negativos (oscuridad, terror, chantaje). La idea es que podamos en nuestra comunidad organizar una celebración amplia a la cual todos se sumen alegremente (niños, jóvenes y adultos).
¿Cómo hacerlo?
La creatividad de cada comunidad es única y hay que darle el espacio que se merece. Sólo te damos a modo de sugerencia algunos elementos que han ayudado en los años que se ha celebrado.
· El nombre: Fiesta de Todos los Santos; Fiesta de la luz; Fiesta de la Vida; etc.
· Disfraces: que sean positivos, nada de brujas, diablos, monstruos o zombis (No está demás alguna motivación al mejor disfraz o al más creativo).
· La calle: Los participantes pueden salir a las casas vecinas a compartir con sus vecinos en un sano ambiente de amistad. Si piden dulces, pueden dar algo a cambio; o por el contrario no pedir nada y entregar algún recuerdo, oración, etc.
Motivémonos y organicémonos en nuestra comunidad esta iniciativa y también compartámosla en colegios, jardines infantiles, juntas de vecinos, para recuperar el sentido original de la fiesta de todos los santos y que su intercesión constante nos alcance la gracia y la bendición del Señor.  

Comisión Diocesana de Catequesis

12 octubre 2012

ENCUENTRO PENITENCIAL

 En estos  meses del  año muchas comunidades comienzan la celebración de las Primeras Comuniones.  Un momento importante dentro de la catequesis de preparación, es el sacramento de la Reconciliación   para los  niños y niñas que van a recibir a Jesús.
En este escrito del día de hoy  queremos compartirles a ustedes catequistas algunas sugerencias  de la página de Libreas San Pablo.

IDEAS
1.-  Hacer el relato de una situación que se da a menudo en la escuela (e incluso en la parroquia, movimiento ) y que nos permite, después, hacer una comparación con la parábola del Padre Misericordioso.

2.- Cada catequista debe escribir los elementos principales del relato de acuerdo con la realidad del grupo.

Un ejemplo:
La maestra organizó un trabajo en el aula. Todos tenían que investigar y llevar material para estudiar una fecha patria o un tema importante.

Los alumnos se agruparon con sus amigos. Una de las chicas, Lucía, tenía mucho material. Entonces, ese día, a pesar de que sus amigas la llamaron para que estuviera con ellas, decidió irse con un grupo al que ella admiraba porque le parecían que eran más "piolas" (En todos los grupos hay chicos líderes y todos quieren imitarlos.)
Lucía fue bien recibida porque tenía gran cantidad de material pero no porque la aceptaran como compañera. Hicieron el trabajo y llegó la hora del recreo.

¿Qué pasó? Lucía se quedó sola. Su grupo de siempre se había ofendido y el grupo con el que había trabajado había salido corriendo sin esperarla.

Lucía se sentó sola en el patio y se puso a pensar mientras veía cómo los demás jugaban. En el grupo en que ella estaba nunca dejaban a nadie de lado y trataban a todos bien.

Pensó entonces en volver con sus amigas y pedirles perdón.

El final lo pueden inventar los chicos: ¿Cómo habrán reaccionado sus amigas?

Pueden responder a través de un afiche o de una representación, y puedes comparar la respuesta de los chicos con la forma en que Dios perdona.

Luego, proclaman la Palabra de Dios y, en lugar de la explicación o del comentario, ponen en común los trabajos.

A continuación les proponemos reflexionar acerca del siguiente esquema:
El camino de la misericordia o del perdón para hacer un examen de conciencia.

Hay que preparar un afiche con un camino y cuatro huellas en las que se escribe:

... Salir de sí mismo
... Ver
... Compadecerse o Amar
... Actuar

El camino del amor se recorre dando varios pasos: (A medida que se explica y conversa con los chicos se colocan las huellas en el camino)

1.- Salir de sí mismo: Cuando somos capaces de preocuparnos por el otro, cuando no estamos interesados sólo por lo que nos pasa a nosotros, cuando no nos creemos el centro de todo.
¿Somos capaces de pensar en los demás?

2.- Ver: hay veces que queremos ayudar, pero en realidad no vemos lo que necesita el otro sino lo que nosotros tenemos ganas de hacer. Por ejemplo queremos ayudar a mamá cocinando pero ella necesita que la ayudemos ordenando el cuarto o estudiando.

3.- Amor: ¿Por qué hacemos las cosas? ¿Para que no nos reten ? ¿Para que nos feliciten? ¿Reconocemos en el rostro del otro a un hermano? ¿Reconocemos a Jesús?

4.- Actuar: Es el último paso. Hacer algo concreto por el otro: por nuestros padres, amigos, hermanos, compañeros, vecinos?

07 octubre 2012

LA FAMILIA, UN DON DE DIOS




Sin duda en estos tiempos velar por los valores de la familia presenta un gran desafío. Sabemos que la familia es la primera red de apoyo social que poseemos, donde el objetivo común es el bien de ella como comunidad, donde se entrega y encuentra afecto, donde existe contención frente a la dificultad de algún miembro de la familia. En resumen, la familia es donde se adquieren las habilidades básicas para la vida y la relación con los demás, en ella se respeta a todos sus miembros especialmente a los más vulnerables como son los hijos en gestación, los ancianos y aquellos con capacidades diferentes, en ella los padres son referentes para sus hijos, los primeros educadores en la fe y siembran amor, y quien siembra amor cosecha amor, especialmente en las dificultades. La familia es el ideal al cual todos aspiramos, pero por diferentes motivos una cantidad de familias no pueden lograrlo, se sienten desorientados, abandonados, desencantados, ¿Será que olvidaron que la familia es el espacio humano del encuentro con Cristo? "Los cónyuges no solo reciben el amor de Cristo, convirtiéndose en comunidad salvada, sino son también llamadas a transmitir a los hermanos el mismo amor de Cristo, convirtiéndose en comunidad salvadora".
La familia es motivo de esperanza para el mundo, por eso nuestro gran desafío es acompañar y cuidar a las familias, especialmente aquellas que viven momentos de dificultad.



Comisión Nacional de Pastoral Familiar







 

05 octubre 2012

COMENTARIOS DE LAS LECTURAS DEL DIA


VIERNES 05 DE OCTUBRE 

Job 38,1.12-21; 40,3-5¿Has mandado a la mañana o has entrado por los hontanares del mar?Salmo responsorial 138Guíame, Señor, por el camino eterno Lc 10,13-16Quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado


Jesús y los suyos tenían ya experiencia de fracaso en su trabajo evangelizador. Acababan de dejar Galilea, de donde conservaban algunos recuerdos amargos. En su paso por Samaria no les habían querido hospedar. En Jerusalén les esperaban cosas aún peores. Jesús anuncia que, al final, habrá un juicio duro para los que no han sabido acoger al enviado de Dios. Tres ciudades de Galilea, testigos de los milagros y predicaciones de Jesús, recibirán un trato mucho más exigente que otras ciudades paganas: hoy se nombra a Tiro y Sidón, y ayer a Sodoma. Los de casa -el pueblo elegido, los israelitas- son precisamente los más reacios en interpretar los signos de los tiempos mesiánicos. Lo que le pasó a Cristo le pasa a su comunidad eclesial, desde siempre: bastantes llegan a la fe y se alegran de la salvación de Cristo. Pero otros muchos se niegan a ver la luz y aceptarla. No nos extrañe que muchos no nos hagan caso. A él tampoco le hicieron, a pesar de su admirable doctrina y sus muchos milagros. La libertad humana es un misterio. Jesús asegura que el que escucha a sus enviados -a su Iglesia- le escucha a él, y quien les rechaza, le rechaza a él y al Dios que le ha enviado. Ése va a ser el motivo del juicio. No valdrá, por tanto, la excusa que tantas veces oímos: "yo creo en Cristo, pero en la Iglesia, no". Sería bueno que la Iglesia fuera siempre santa, perfecta, y no débil y pecadora como es (como somos). Pero ha sido así como Jesús ha querido ser ayudado, no por ángeles, sino por hombres imperfectos. Jesús nos enseña a reaccionar con cierta serenidad ante el rechazo del mundo. Que no pidamos que baje un rayo del cielo y destruya a los no creyentes. Ni que mostremos excesivo celo en eliminar la cizaña del campo. Nos pide tolerancia y paciencia. Aunque hoy también nos asegura que el juicio, a su tiempo, dará la razón y la quitará.

Después del silencio de Dios, ahora escuchamos su respuesta a Job y a sus amigos. Habla desde la tormenta, subrayando la grandeza de su poder. No es, en rigor, una respuesta racional al interrogante. A lo más que llega la reflexión sapiencial del libro de Job es a constatar que Dios lo sabe todo, que son impenetrables sus designios y que nos deberíamos fiar de él, que conoce los secretos del cosmos y de la vida y de la muerte. Por eso Job adopta una actitud de humilde aceptación: "me siento pequeño, ¿qué replicaré?". Se queda sin habla y decide callar. El silencio como respuesta sabia, sin pretender dar respuesta a lo que se sabe que no la tiene. Nosotros, además de apoyarnos en el inmenso poder y sabiduría de Dios, hemos aprendido de Jesús a recordar más el amor que Dios nos tiene. Y aunque tampoco sepamos explicar el misterio, por ejemplo, de la muerte prematura e injusta, tenemos mayores motivos para confiar en los designios de Dios. Él no es el que quiere el mal, ni lo permite -el mal no es de él- sino que saca bien para nosotros incluso del mal. Tampoco parecía tener sentido la muerte del Inocente por excelencia, Jesús, pero resultó ser la salvación para todos. Dios ha asumido el dolor y le ha dado un valor de redención y de amor. ¡Qué serenidad nos infunde el salmo 138, invitándonos a poner toda nuestra confianza en el Dios que nos conoce y nos ama!: "Señor, tú me sondeas y me conoces... tú has creado mis entrañas...te doy gracias, porque me has escogido portentosamente, porque son admirables tus obras"